Ni el líder es inmune. Por primera vez en su historia reciente, el gigante de Shenzhen encadena cinco meses de descensos en sus matriculaciones. La guerra de precios y la saturación del mercado doméstico están pasando factura a una BYD que, a pesar de todo, sigue batiendo récords de exportación.
En las oficinas de BYD se respira un aire de tranquilidad y nerviosismo. Según los datos oficiales publicados las ventas de vehículos de la marca han vuelto a caer en enero de 2026, marcando el quinto mes consecutivo de descensos interanuales. Aunque la compañía sigue moviendo volúmenes que harían palidecer a cualquier fabricante europeo, la tendencia es innegable: el crecimiento explosivo de los últimos años ha tocado techo en casa.
Durante el pasado mes de enero, BYD vendió un total de 210.051 coches en todo el mundo, lo que supone una caída del 30,11% respecto al mismo mes del año anterior. Este dato confirma que, a pesar de los constantes lanzamientos y la actualización de su tecnología híbrida DM-i, la marca está sufriendo para mantener el ritmo en un mercado chino cada vez más fragmentado y competitivo. La producción ha caído un 29,1%, prolongando la racha negativa que arrancó en julio del año pasado.

El contraste: los híbridos aguantan el tipo frente a los eléctricos
Si analizamos los datos por tipo de motorización, la brecha es evidente. Los conductores chinos están virando con fuerza hacia la seguridad de un motor térmico de apoyo, dejando a los eléctricos puros en una posición más vulnerable:
- Eléctricos de batería (BEV): Con 85.321 unidades matriculadas, han sido los más castigados, con una caída del 33,6% con respecto a enero del año anterior y un 56,35% con respecto al pasado mes de diciembre.
- Híbridos enchufables (PHEV): Las ventas alcanzaron las 122.269 unidades, un 28,53% menos que en el mismo mes de 2025 y un 45,43% menos que lo registrado durante el pasado mes de diciembre.

La salvación está fuera de China
Ante el enfriamiento del consumo interno, BYD ha decidido pisar a fondo el acelerador de la expansión internacional. Es aquí donde encontramos la única noticia positiva del informe: las exportaciones crecieron un 51,47% en enero (comparado con enero de 2025), alcanzando las 100.482 unidades. A pesar del crecimiento, el dato es un 24,55% menos que lo registrado en el pasado mes de diciembre.
La marca se ha fijado un objetivo ambicioso para este 2026: alcanzar las 1,3 millones de ventas fuera de China. Para lograrlo, confían en su propia flota de barcos de transporte y en una red de concesionarios que no deja de crecer en Europa y el Sudeste Asiático. BYD ha entrado en una fase de madurez donde ya no basta con ser el que más fabrica, sino el que mejor sobrevive a la guerra de márgenes. Con las ayudas públicas chinas empezando a recortarse, el 2026 será el año de la verdad para Wang Chuanfu. El gigante sigue siendo el rey, pero por primera vez en mucho tiempo, el trono empieza a vibrar bajo sus pies.