Alemania incentivará el crecimiento de los camiones de hidrógeno en sus carreteras. Para esto invertirán 220 millones de euros en ayudas y apoyo al transporte pesado. También crearán una nueva red de abastecimiento en las principales carreteras. Todo ello con la intención de transicionar hacia un modelo más limpio y sostenible.
Ha sido el Ministerio Federal de Transporte (BMV) quien ha confirmado este movimiento por parte del ejecutivo alemán. Su comunicado ha ido dirigido claramente a apoyar de forma fiable la expansión de las mecánicas de hidrógeno en camiones pesados. Con ello esperan reducir drásticamente las emisiones de carbono en el país y lograr así el ansiado ‘cero neto’ que desde la Unión Europea abogan por conseguir para el año 2050.

Alemania apostará por los camiones de hidrógeno en sus carreteras
Cuando el uso del hidrógeno parecía cada vez menor, desde Alemania han decidido apostar por este ‘combustible’. Tras el fracaso en la prueba de viabilidad para turismos, la pila de combustible de hidrógeno podría expandirse gracias al transporte pesado. Actualmente su nivel de expansión en Europa es muy deficiente, debido principalmente a la falta de estaciones de repostaje en las principales vías.
Alemania espera solucionar este inconveniente a través de una generosa inversión de 220 millones de euros para este proyecto. Este total financiará un total de 40 estaciones de servicio en todo el país además de un grueso de ayudas e incentivos para la compra de camiones de hidrógeno. Según las estimaciones, gracias a este aporte, en los próximos años habrá más de 400 camiones de este tipo circulando por el país europeo.
Este movimiento esperan también que sea un primer paso para el resto de países de la Unión Europea. En regiones como Francia sí existe un mayor número de instalaciones para repostar hidrógeno. Sin embargo, en España es prácticamente nula. Por lo tanto, para que este modelo tenga éxito, desde Alemania abogan por que el apoyo a su crecimiento sea conjunto y unificado.

Según la normativa propuesta, las estaciones de repostaje de hidrógeno deben cumplir unos requisitos para poder recibir las subvenciones. Concretamente, este incentivo puede llegar a ser de incluso el 50% del coste total. Las ayudas para este tipo de movilidad también incluyen a los vehículos de clase N2 y N3, los cuales estarían cubiertos hasta el 80% de sus costes, en comparación con un modelo diésel de similares características.
Con esto se resolvería el problema del ‘huevo y la gallina’ del que llevan hablando las autoridades y empresarios desde hace años. Aseguran que no hay más camiones de hidrógeno porque falta infraestructura, pero otra parte incide en exactamente lo contrario: debe haber más demanda de camiones de hidrógeno para que aumente los puntos de repostaje.
El movimiento por parte del BMV es lograr así la transición a sistemas de propulsión más limpios y respetuosos con el medio ambiente. Actualmente, buena parte de las emisiones de carbono en la UE proviene del transporte pesado. De hecho, marcas como Volkswagen abogarán en los próximos años por que su red logística apueste por el uso de camiones ‘cero emisiones’ (eléctricos o por hidrógeno) para reducir su cifra media.