En su apuesta por el coche eléctrico y las renovables, Europa bate récords llevando la contraria a Donald Trump

2025 fue un gran año para el de almacenamiento de energía con baterías: crecimiento por duodécimo año consecutivo, pero con sombras además de luces.

Baterías europa
Tesla tiene una gigafactoría en Berlín.
02/02/2026 13:30
Actualizado a 02/02/2026 13:30

En 2025, el mercado europeo de almacenamiento de energía con baterías marcó un nuevo récord: con la instalación de 27,1 GWh de capacidad de baterías nuevas, logró un crecimiento del 45 % respecto al año anterior, según el informe EU Battery Storage Market Review 2025 de SolarPower Europe. Este hito supone continuar una clara línea ascendente, ya que ya es el duodécimo año consecutivo de crecimiento en la región, especialmente grande desde 2021, respecto al que se ha multiplicado por diez la capacidad (por aquel entonces era de 7,8 GWh). Para finales del año pasado, el total disponible en toda la Unión Europea era de unos 77,3 GWh.

Según apunta el informe, el crecimiento del almacenamiento con baterías en Europa se ha visto impulsado principalmente por las instalaciones a gran escala, que en 2025 representaron el 55 % de toda la nueva capacidad integrada y se consolidaron como el principal motor del crecimiento del mercado. Esto es un punto de inflexión, por que proyectos de gran tamaño conectados directamente a la red están superando en volumen a las instalaciones más pequeñas, como las domésticas.

Fábrica Baterías
La mayoría de fábricas de baterías europeas estánd destinadas a coches eléctricos.

Luces y sombras

A pesar de las buenas noticias que suponen este avance de récord, la propia industria energética europea deja claro que el ritmo actual sigue siendo insuficiente para cumplir con los objetivos climáticos y de flexibilidad energética fijados para 2030. De acuerdo con el texto, para satisfacer las necesidades de flexibilidad del sistema energético europeo, la Unión Europea tendría que repetir otra vez la multiplicación por diez del despliegue actual e incrementar la capacidad acumulada hasta aproximadamente 750 GWh para finales de la década.

Huelga decir que se trata de un objetivo ambicioso si se compara con el crecimiento experimentado hasta ahora, se tiene en cuenta que debería ser exponencial y que solo quedan 4 años para cumplirlo. En el último lustro, el almacenamiento total pasó de unos pocos gigavatios-hora a casi 80, pero el impulso necesario para 2030 requiere, según el organismo, un esfuerzo muchísimo mayor tanto en despliegue como en marcos regulatorios y apoyo político.

Otro elemento que se destaca en el análisis es el comportamiento de las instalaciones residenciales. A pesar de la fortaleza general del mercado, las baterías “detrás del contador” (como las domésticas vinculadas a paneles solares en viviendas) bajaron un 6 % en 2025, cayendo a unos 9,8 GWh. Este descenso se atribuye principalmente a precios más bajos de la electricidad y a la reducción de los esquemas de apoyo público que habían incentivado este segmento en años anteriores.

La producción de baterías en Europa

El informe también presta atención a la situación de la fabricación de baterías en Europa. En 2025, la capacidad nominal de producción de celdas de batería en la UE alcanzó los 252 GWh, un dato que indica un importante desarrollo industrial en el sector. A pesar de ello, se ponen de relevancia dos aspectos que preocupan. El primero es que numerosas cancelaciones y retrasos en proyectos hacen que la expansión en este campo peligre. El segundo es que más del 90 % de la capacidad de producción de celdas está orientada hacia el mercado de vehículos eléctricos y no hacia almacenamiento estacionario, lo que podría frenar la escalada de baterías dedicadas a redes y plantas de energía renovable.

Además, se señala que todavía existen brechas significativas en la cadena de suministro, especialmente en la producción de materiales activos como cátodos y ánodos. Esta carencia limita la competitividad de la industria europea frente a otras regiones más integradas en estas etapas de la cadena de valor.

El informe concluye que, aunque el progreso es notable, se necesitan políticas más ambiciosas y un entorno regulatorio más favorable para que Europa no solo mantenga la trayectoria de crecimiento de las baterías, sino que acelere su despliegue a un ritmo compatible con los objetivos de descarbonización y seguridad energética de 2030.