Volkswagen y XPeng, a pesar de la distancia que los separa, son algo más que buenos amigos. A mediados de 2023 los alemanes invirtieron en la joven compañía china atraídos por su tecnología y capacidad de desarrollo. Hoy, XPeng y Volkswagen ofrecen coches eléctricos e híbridos enchufables de desarrollo compartido, como el Volkswagen ID.UNYX 08 que acaba de iniciar la producción. Las buenas relaciones pronto podrían ir un paso más allá. XPeng negocia abiertamente para quedarse con una fábrica, o al menos una parte, de Volkswagen en Europa para así producir sus propios coches.
Según ha comentado el propio Elvis Cheng, director general de XPeng para el noreste de Europa, durante la cumbre Future of the Car celebrada en Londres, la marca china busca asegurar su soberanía en suelo europeo para dar respuesta a un crecimiento meteórico: en 2025, sus entregas internacionales aumentaron un 96%, y para finales de 2026 el objetivo es alcanzar las 90.000 unidades anuales fuera de China. Esta operación beneficiaría a ambas partes, aunque Bruselas está preocupada por la tendencia cada vez más habitual entre fabricantes chinos y europeos.
El dilema general: ¿Comprar o construir desde cero?

Conste que XPeng ya lleva más de medio año fabricando coches en Europa. Lo hace a través de la fábrica de Magna Steyr en Austria, uno de los mejor valorados fabricantes terciarios. Los austriacos, encargados de la producción de vehículos como el Clase G de Mercedes o el Serie 5 de BMW, han optado antes que ningún otro por abrir sus líneas de montaje a los chinos. Además XPeng, otras compañías asiáticas como GAC han mostrado su intención de usar las instalaciones de Magna Steyr para acercar la producción a Europa.
XPeng quiere negociar con Volkswagen un acuerdo para apoderarse de una de las varias plantas infrautilizadas del Grupo Volkswagen. La ‘fábrica de cristal’ de Dresde se ha convertido en el objetivo principal, no solo de XPeng, sino de otros poderosos fabricantes, como BYD. Las instalaciones alemanas llevan paradas desde finales del año pasado, cuando cesó la producción del Volkswagen ID.3. Actualmente, la factoría se ha transformado en un centro de formación, suponiendo enormes pérdidas para Volkswagen tras haber invertido centenares de millones de euros en su adaptación.

A pesar de la sintonía entre ambas compañías la adquisición no está exenta de retos técnicos. El mismo Elvis Cheng ha señalado que la empresa también contempla la construcción de una nueva planta debido a que muchas instalaciones actuales de Volkswagen podrían estar "algo desfasadas" para los requisitos de producción de sus sistemas de última generación. Volkswagen contempla reducir la producción en Europa en unas 750.000 unidades para 2030. Algunas plantas alemanas se enfrentan a un posible cierre. Las factorías españolas, en cambio, tienen su futuro garantizado.
Un cambio en la doctrina de Volkswagen
El interés de XPeng coincide con un cambio de rumbo en Wolfsburgo. Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen, ha sugerido que compartir capacidad de fabricación con socios chinos en Europa podría ser una "solución inteligente" para mitigar los efectos de la baja demanda de sus propios modelos eléctricos. Sin embargo, otras voces dentro del grupo, como Thomas Schäfer (CEO de la marca VW), apuntan también a la reconversión de plantas hacia el sector de la defensa como alternativa a las alianzas con fabricantes asiáticos. El posible acuerdo entre XPeng y Volkswagen no es el único del que corren rumores en el Viejo Continente. Durante el mismo acto, Stella Li, máxima responsable de BYD para Europa, ha confirmado que están negociando con Stellantis para la compra de una de sus fábricas italianas. Mientras, la propia Stellantis ha asegurado que cederá al menos una planta, la de Madrid, a sus socios chinos de Leapmotor.