Tras firmar un acuerdo valorado en 1.500 millones de euros en octubre de 2023, Stellantis y Leapmotor han anunciado un paso definitivo en su colaboración estratégica. Ambas compañías han confirmado su intención de escalar su asociación para introducir los coches eléctricos de Leapmotor en mercados clave de todo el mundo. Este movimiento permite a Stellantis integrar tecnología eléctrica de coste competitivo en su catálogo, mientras que Leapmotor obtiene acceso instantáneo a una infraestructura logística y de ventas consolidada en Europa.
La alianza no se limita a la comercialización, sino que contempla una integración industrial profunda. Al unir la agilidad tecnológica de Leapmotor con el músculo de fabricación europeo de Stellantis, ambas empresas buscan reducir los tiempos de lanzamiento de nuevos modelos y optimizar los costes de producción mediante el uso de plataformas mecánicas compartidas y economías de escala a nivel global. Leapmotor consigue así la tan esperada fabricación europea. Una solución que cada vez más fabricantes chinos buscan.
Zaragoza y Madrid: centros neurálgicos de la producción de Leapmotor y Opel

El comunicado oficial detalla planes específicos que transformarán el panorama de las factorías de Stellantis en España, asegurando su carga de trabajo para los próximos años:
- Planta de Zaragoza (Figueruelas): La histórica factoría aragonesa añadirá una nueva línea de producción para fabricar un nuevo C-SUV eléctrico de Opel a partir de 2028. Este modelo se beneficiará directamente de los componentes mecánicos del ecosistema de Leapmotor para mejorar su asequibilidad. Además, Zaragoza acogerá la producción del Leapmotor B10 (un C-SUV), cuyo inicio de fabricación está previsto para la segunda mitad de 2026, así como la posible suma de otras unidades en el futuro.
- Planta de Villaverde (Madrid): Stellantis planea asignar futuros productos de Leapmotor a la planta madrileña para su comercialización global, con una producción que podría comenzar en la primera mitad de 2028. De esta forma, la fábrica madrileña puede garantizarse su continuidad tras quedarse sin la producción de su único modelo. Sin embargo, una de las medidas más disruptivas del nuevo acuerdo es la intención de transferir la propiedad de la planta de Villaverde a la filial española de Leapmotor International, reforzando la integración industrial entre ambos socios.
Sinergias mecánicas y el ecosistema de Leapmotor International

La colaboración se centra en permitir que los futuros modelos europeos, como el mencionado Opel C-SUV, utilicen hardware y soluciones técnicas desarrolladas por Leapmotor. Al integrar componentes habilitados por el ecosistema de LPMI, Stellantis busca democratizar la movilidad eléctrica sin comprometer la ingeniería de alta precisión. Opel será, en un principio, la marca más beneficiada en este refuerzo colaborativo. Los alemanes han sufrido mucho tras la consolidación del grupo.
El nuevo Opel eléctrico utilizará la plataforma del B10, permitiendo una producción anual estimada de 50.000 unidades. El uso de componentes mecánicos ya optimizados por Leapmotor ayudará a reducir el precio final de venta en Europa, un factor crítico para el éxito del vehículo de batería (BEV). La expansión de las iniciativas de compra para aprovechar la cadena de suministro de vehículos eléctricos china y la capacidad de fabricación europea podría afectar positivamente a los precios de venta.
Expansión global y consolidación del modelo de negocio
Leapmotor International, controlada en un 51% por Stellantis, continúa su expansión fuera de China tras haber introducido la marca en México en abril de 2026 y operado con éxito en Sudamérica, Asia-Pacífico, Oriente Medio y África. El objetivo del grupo es que todas sus marcas en Europa vendan exclusivamente coches eléctricos para 2030, y esta asociación con Leapmotor es una pieza fundamental para alcanzar esas metas de descarbonización. Con este anuncio, Stellantis no solo asegura el futuro de sus plantas en España frente a la amenaza de los aranceles a las importaciones chinas, sino que establece un modelo de cooperación industrial que redefine cómo las potencias automotrices de Occidente y Oriente pueden trabajar juntas para liderar el asfalto eléctrico mundial.