BMW acaba de cruzar una barrera psicológica que confirma hasta qué punto la electrificación ya domina el futuro de la compañía. El fabricante alemán ha producido su vehículo 100% eléctrico número 2 millones. Este, concretamente, ha sido un BMW i5 M60 xDrive fabricado en la planta de Dingolfing, Alemania. El coche, terminado en color Tanzanite Blue, será entregado precisamente a un cliente en España y representa uno de los momentos más importantes en la historia reciente del grupo bávaro.
La cifra refleja el enorme crecimiento que BMW ha experimentado desde el lanzamiento del primer i3 en el año 2013. En apenas trece años, la marca ha pasado de ser uno de los fabricantes más conservadores frente al coche eléctrico a convertirse en uno de los grupos premium con mayor volumen de producción eléctrica del mundo. Actualmente, BMW ya fabrica modelos eléctricos en prácticamente todas sus plantas globales y la compañía asegura que el crecimiento seguirá acelerándose durante los próximos años.

BMW da un golpe sobre la mesa a sus rivales
La planta de Dingolfing, donde se ha ensamblado la unidad número dos millones, se ha convertido en una pieza clave dentro de la estrategia eléctrica de BMW. Desde 2021 produce modelos como el iX, el i7 y el i5, además de baterías y sistemas eléctricos de nueva generación. Solo esta fábrica acumula ya más de 320.000 vehículos eléctricos producidos, consolidándose como uno de los centros industriales más importantes del grupo en Europa.
BMW considera además que Alemania debe seguir siendo uno de los grandes polos industriales del automóvil eléctrico pese al creciente dominio chino. La compañía ya produce aproximadamente una cuarta parte de todos los coches fabricados en territorio alemán y quiere mantener esa relevancia también en la era eléctrica. Para ello está invirtiendo miles de millones de euros en nuevas líneas de producción, digitalización y plataformas específicas para coches eléctricos.
Uno de los próximos grandes pasos será la llegada de la Neue Klasse, la nueva generación de vehículos eléctricos desarrollada desde cero por BMW. Esta plataforma promete mejoras muy importantes en autonomía, eficiencia y potencia de carga. El futuro BMW i3 eléctrico será uno de los modelos más importantes dentro de esta nueva etapa, el cual comenzará con sus entregas a finales del presente año 2026.

El siguiente paso para BMW
El contexto actual hace aún más relevante este número de unidades producidas. Durante los últimos meses, varios fabricantes han ralentizado proyectos eléctricos debido a la caída de ventas en algunos mercados. Sin embargo, BMW mantiene una estrategia claramente orientada hacia la electrificación de su gama y sigue ampliando capacidad industrial mientras muchos rivales revisan sus planes.
La marca alemana cree que la transición eléctrica no puede depender únicamente de subvenciones públicas. Por eso apuesta por mejorar eficiencia de producción y reducir costes industriales para hacer sus futuros modelos más competitivos frente a fabricantes chinos. El objetivo es mantener el posicionamiento premium tradicional de BMW, pero con vehículos eléctricos capaces de competir también en autonomía, software y tecnología de carga rápida.
Todo apunta a que el próximo gran objetivo de BMW será mucho más ambicioso. La compañía espera que más del 50% de sus ventas globales correspondan a coches eléctricos antes de finalizar esta década. Con nuevas fábricas adaptadas, plataformas específicas y modelos de nueva generación ya preparados, el fabricante alemán quiere demostrar que todavía puede liderar la industria premium europea en plena revolución eléctrica global.