Geely desembarca en Valencia: los dueños de Volvo compran parte de la fábrica de Almussafes para fabricar dos coches

Geely, el gigante chino, adquiere una unidad clave de la planta de Ford en Almussafes (Valencia) para fabricar un modelo propio y producir otro vehículo para la firma del óvalo.

La planta de Ford en Valencia es una de las más importantes a nivel europeo para la marca.
La planta de Ford en Valencia es una de las más importantes a nivel europeo para la marca.
06/05/2026 07:38
Actualizado a 06/05/2026 08:03

El panorama industrial automotriz en España y en Europa ha dado un vuelco histórico tras el acuerdo alcanzado entre Geely y Ford. El gigante automovilístico chino ha cerrado la compra de la planta de Body 3 en las instalaciones de Almussafes (Valencia), una unidad estratégica que hasta ahora formaba parte del entramado productivo de la marca estadounidense. Esta operación no solo garantiza carga de trabajo para la región, sino que posiciona a Geely como un actor directo en la fabricación de vehículos dentro del territorio español.

La llegada de Geely a Valencia responde a una estrategia de expansión europea que busca aprovechar la infraestructura mecánica y la mano de obra especializada ya existente en la planta valenciana. En lugar de construir desde cero, la firma china hereda una estructura de carrocerías capaz de gestionar procesos de alta complejidad, lo que acelera significativamente su capacidad para poner modelos en el mercado europeo sin las trabas logísticas de la importación desde Asia.

Un chasis, dos marcas: el acuerdo de fabricación compartida

Geely
Geely es uno de los mayores conglomerados automovilísticos de China y de todo el mundo.

Lo más relevante de esta operación desde el punto de vista mecánico y productivo es el doble objetivo de la planta de Body 3 bajo la gestión de Geely. La factoría se dedicará a la producción de un modelo propio de una de las marcas del grupo chino, pero también actuará como proveedora para Ford. Este esquema de fabricación bajo contrato permitirá a Ford optimizar sus costes mecánicos al externalizar la producción de un nuevo modelo a su socio estratégico en la propia Valencia. Ford ya había garantizado la supervivencia de Almussafes con la producción de un nuevo modelo.

Aunque no se han detallado los modelos específicos, la planta se especializará en la soldadura y ensamblaje de estructuras de chasis de última generación. La versatilidad de las líneas de Body 3 permitirá trabajar con plataformas modulares que pueden adaptarse a diferentes configuraciones de propulsión. Esto supone una integración mecánica sin precedentes en Almussafes, donde convivirán los estándares de ingeniería de Geely con las especificaciones de diseño y seguridad exigidas por Ford.

El futuro mecánico de Almussafes tras la entrada de China

Ford Almussafes
Ford cederá parte de sus instalaciones, aunque también se aprovechará del acuerdo.

Mecánicamente, la entrada de Geely supone una bocanada de aire fresco para la ingeniería en Almussafes. El grupo chino es propietario de marcas como Volvo, Polestar o Lotus, además de Zeekr o Lynk & Co, y su experiencia en el desarrollo de arquitecturas eléctricas y trenes motrices eficientes es de las más avanzadas del mundo. La transferencia de tecnología que acompañará a la puesta en marcha de Body 3 asegura que la planta valenciana se mantendrá a la vanguardia de los sistemas de producción de carrocerías.

Este acuerdo también facilita a Ford una salida viable ante la reducción de su gama térmica. Al ceder parte de su infraestructura a Geely, Ford se libera de costes operativos fijos mientras mantiene acceso a una línea de montaje de proximidad para sus futuros lanzamientos. Es una simbiosis mecánica donde la eficiencia industrial china se une a la experiencia logística de Ford en España, asegurando que el corazón automotriz de Valencia siga latiendo con fuerza durante la próxima década.

España, el lugar preferido para las marcas chinas

El acuerdo alcanzado entre Geely y Ford para la planta de Almussafes pone de manifiesto la nueva estrategia de las marcas chinas. España se está convirtiendo en un centro de referencia internacional. Primero fue la llegada de Chery a Barcelona a través de EBRO. Posteriormente, fue Leapmotor la que anunció planes concretos para iniciar la producción de varios de sus modelos en la factoría de Stellantis en Zaragoza. Durante las últimas semanas se ha especulado con la posible llegada de BYD a la región, aunque por el momento no hay nada confirmado. Caso similar es el de MG. A fin de cuentas, China quiere tener cada vez más presencia en Europa y comprar fábricas se ha convertido en su nuevo objetivo. BYD es la única que ahora mismo está construyendo sus propias instalaciones en Hungría.