Rafael Ruiz, presidente de la española Ebro pide cambios en la cadena de suministro y una “desglobalización parcial” junto a Maersk

Los responsables de Ebro EV Motors y Maersk advierten de que la industria del automóvil debe anticiparse a nuevas crisis globales, reducir la dependencia energética y apostar por cadenas de suministro más regionales y digitalizadas.

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Los conflictos geopolíticos obligan a reinventar la logística del automóvil.
08/05/2026 08:30
Actualizado a 08/05/2026 08:30

La industria del automóvil se enfrenta a una nueva era marcada por la incertidumbre geopolítica, el aumento de costes energéticos y la fragilidad de las cadenas de suministro globales. Así lo defendieron este miércoles Rafael Ruiz, presidente de Ebro EV Motors, y Antonio Fondevilla, global head of Automotive de Maersk, durante el encuentro 40 IESE Auto Mobility celebrado en Barcelona.

Ambos directivos coincidieron en que el sector debe abandonar la reacción improvisada ante las crisis y avanzar hacia un modelo más preventivo y resiliente. “Los eventos disruptivos son cada vez más frecuentes y más graves”, señaló Fondevilla, quien insistió en la necesidad de anticiparse a los riesgos antes de que paralicen la actividad industrial.

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Rafael Ruiz, presidente de Ebro EV Motors.

La guerra en Oriente Medio y las tensiones sobre el transporte marítimo y energético han vuelto a poner en evidencia la vulnerabilidad de la automoción europea, muy dependiente de materias primas, componentes y rutas logísticas internacionales.

El petróleo y las materias primas vuelven a tensionar el mercado

Durante el coloquio, los expertos advirtieron de que la actual crisis energética tendrá efectos prolongados sobre la economía global. Fondevilla explicó que el incremento del precio de materias primas como el aluminio, el helio, los fertilizantes o el petróleo se producirá de forma escalonada debido al retraso que existe en la recuperación de infraestructuras energéticas.

Por su parte, Rafael Ruiz recordó que el cierre del Estrecho de Ormuz ha afectado directamente a la cadena de suministro petrolera mundial. “El 20% del petróleo global pasa por esa zona y una parte muy importante abastece a países altamente dependientes”, señaló el directivo de Ebro, que alertó de un posible “efecto dominó” en múltiples sectores industriales.

La automoción, según Fondevilla, es especialmente vulnerable porque depende simultáneamente de materiales, energía, mano de obra y transporte internacional. “La multiexposición que tenemos es enorme”, afirmó.

España gana peso estratégico en la transición industrial

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Con la electrificación del automóvil, se puede reducir la dependencia energética europea.

Pese a este escenario, Ruiz defendió que España se encuentra en una posición relativamente favorable gracias a las inversiones realizadas en refinerías durante la última década. Según explicó, cerca del 80% del diésel consumido en el país se refina localmente, lo que reduce parte de la dependencia exterior.

Además, el presidente de Ebro EV Motors subrayó que la electrificación puede convertirse en una herramienta clave para reducir la exposición a los combustibles fósiles y reforzar la autonomía energética europea.

En paralelo, ambos directivos coincidieron en que el mundo avanza hacia una regionalización de las cadenas de suministro. Ruiz habló de una “desglobalización parcial” basada en la reindustrialización de los territorios, mientras que Fondevilla prefirió definir el fenómeno como una “multipolarización” de los mercados.

La inteligencia artificial entra en la cadena de suministro

Otro de los grandes protagonistas del debate fue la inteligencia artificial. Rafael Ruiz explicó que Ebro está desarrollando una nueva infraestructura tecnológica desde cero para integrar IA en todos los procesos de producción y logística.

El objetivo es construir un “digital twin” o gemelo digital capaz de replicar virtualmente toda la cadena de valor, desde la fabricación hasta la entrega final al cliente. “La IA será un elemento troncal en nuestro futuro”, aseguró.

La transformación digital y la automatización aparecen así como herramientas esenciales para ganar eficiencia, prever incidencias y reducir riesgos en un sector cada vez más condicionado por factores externos.