La electrificación del transporte ya no es solo una tendencia en el ámbito del automóvil particular, sino que cada vez más las flotas empresariales dan el salto. En ocasiones son compañías menos desconocidas, pero en otras son nombres de renombre en el mundo entero, como es el caso de Coca-Cola. Concretamente ha sido Coca-Cola Europacific Partners, en Alemania, quien ha completado la transformación total de su flota de vehículos ligeros hacia modelos 100 % eléctricos.
La filial alemana de la compañía ha convertido en modelos de baterías todos sus coches de empresa y furgonetas, un total de alrededor de 1.600 vehículos destinados tanto a tareas comerciales como técnicas. Esta transición, finalizada a finales de 2023 aunque confirmada oficialmente en 2026 tras una auditoría interna, sitúa a Alemania como uno de los mercados más avanzados del grupo en materia de electrificación.

Una flota eléctrica de lo más variada
La flota electrificada incluye vehículos de diferentes fabricantes como Hyundai, Opel, Skoda o BMW, y que son utilizados por empleados que desempeñan funciones clave, desde asesores comerciales hasta técnicos encargados de instalar y mantener equipos como dispensadores de bebidas. La compañía ha querido aplicar ese enfoque de cero emisiones de manera integral, buscando que la electrificación no se limite solo al transporte de mercancías, aunque también tengan camiones eléctricos, sino también a otros servicios asociados al negocio.
El movimiento forma parte del compromiso adquirido por la compañía al unirse en 2021 a la iniciativa EV100, impulsada por The Climate Group, que agrupa a empresas comprometidas con la transición hacia vehículos eléctricos. El objetivo global era electrificar toda su flota de turismos y vehículos comerciales ligeros en Europa para 2030, pero en el caso de Alemania es algo que ha logrado con varios años de antelación.
Más allá del cambio de vehículos, la electrificación de la flota también ha requerido el desarrollo de una infraestructura de recarga propia. Para ello, la compañía ha instalado alrededor de 170 puntos de carga en sus 23 centros en Alemania, incluidos 13 centros de producción, y ha facilitado la instalación de cerca de 480 cargadores domésticos para sus empleados. Este despliegue resulta clave para transformar la flota, porque de nada sirve tener coches eléctricos si luego no hay garantías a la hora de recargarlos.
Cero emisiones netas en 2040
El impacto de esta iniciativa va más allá de la propia flota. Según datos de la compañía, los vehículos ligeros representan aproximadamente una cuarta parte de sus emisiones directas, lo que convierte su electrificación en una de las palancas más eficaces para avanzar hacia sus objetivos climáticos. En este sentido, la estrategia de la marca pasa por un plan que busca alcanzar emisiones netas cero en 2040.
Este tipo de iniciativas se están dando en todo tipo de sectores, pero son las grandes empresas, con mayores presupuestos, las que tienen más margen en este campo, además de un impacto mayor porque sus flotas son enormes, así que reemplazar vehículos contaminantes por modelos de cero emisiones tiene un impacto medioambiental superior en su caso.
Sven Boomgaarden, director general de Atención al Cliente y Cadena de Suministro de CCEP DE explica, según recoge Electrive: “Estamos muy orgullosos de haber electrificado toda nuestra flota de turismos y furgonetas según lo previsto, a pesar de la importante escasez de suministros durante la pandemia de la COVID-19 y al comienzo de la guerra de Ucrania. Esto supone una importante contribución a nuestro compromiso con la iniciativa EV100 y envía un claro mensaje a favor de la movilidad sostenible en Alemania”.

