Así es la nueva furgoneta eléctrica que puede trabajar casi sin parar: su techo solar es solo una pequeña parte del secreto

Clean Motion prueba en Estocolmo una versión del EVIG compatible con la red de intercambio de baterías de GoCimo.

Clean Motion EVIG 2
El EVIG combina propulsión eléctrica, batería intercambiable y paneles solares en el techo.
26/07/2026 10:00
Actualizado a 26/07/2026 10:00
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Estocolmo se ha convertido en el escenario de una prueba que pretende resolver uno de los principales límites del reparto eléctrico en toda europa: el tiempo que los vehículos permanecen detenidos para recuperar energía. Foodora ha comenzado a utilizar en sus operaciones diarias varias unidades del Clean Motion EVIG, un pequeño vehículo comercial que combina paneles solares con baterías extraíbles.

El ensayo forma parte del proyecto STOLT y no busca únicamente comprobar el comportamiento del vehículo. También debe determinar si una misma red de intercambio de baterías puede atender a motos eléctricas y a vehículos de carga de mayor tamaño, una fórmula que permitiría aprovechar mejor la infraestructura ya desplegada por GoCimo en la capital sueca.

Clean Motion EVIG
El vehículo ofrece entre 100 y 150 kilómetros de autonomía según su configuración.

Una batería cargada en lugar de una parada prolongada

La principal novedad está en la adaptación del EVIG al sistema de GoCimo, empleado hasta ahora sobre todo por ciclomotores y motocicletas eléctricas. En lugar de conectar el vehículo a un cargador y esperar, el conductor puede retirar la batería agotada e instalar otra cargada en unos diez segundos.

Clean Motion ha dedicado alrededor de un año a modificar el vehículo para hacerlo compatible con este ecosistema. Los trabajos han afectado al alojamiento de la batería, los anclajes, las conexiones y los sistemas de comunicación, de manera que el modelo pueda emplear los mismos acumuladores y estaciones que otros vehículos de la red.

Este planteamiento está pensado especialmente para flotas que recorren muchos kilómetros y no pueden permitirse largas interrupciones. La batería intercambiable permite devolver el vehículo al servicio prácticamente de inmediato, mientras que la unidad descargada permanece en la estación recuperando energía para otro usuario.

Las unidades se probarán en rutas reales de Foodora, incluidas zonas del casco antiguo y áreas con restricciones de emisiones. En el proyecto participan también el Ayuntamiento de Estocolmo, GoCimo y distintos socios académicos y tecnológicos, con el objetivo de analizar tanto el funcionamiento técnico como su posible viabilidad económica.

El techo solar amplía la autonomía durante la jornada

El EVIG es un vehículo eléctrico ligero desarrollado en Suecia para tareas de reparto, mantenimiento y servicios urbanos. Según su configuración, puede recorrer entre 100 y 150 kilómetros con una carga, una cifra pensada para operaciones locales y desplazamientos continuos dentro de la ciudad.

Clean Motion EVIG 1
El EVIG se probará en el centro histórico y en zonas de bajas emisiones de Estocolmo.

A esa autonomía se suma la energía generada por los paneles solares integrados en el techo. En condiciones meteorológicas favorables, Clean Motion calcula que el sistema puede aportar entre 40 y 50 kilómetros adicionales al día, reduciendo el número de cambios de batería o recargas necesarios.

La prueba servirá así para estudiar dos soluciones complementarias. La energía solar puede cubrir parte del consumo durante la jornada, mientras que el intercambio de baterías elimina las esperas cuando la carga disponible ya no resulta suficiente para continuar trabajando.

Una plataforma común para distintos vehículos eléctricos

El proyecto de Estocolmo también encaja en una línea de investigación más amplia dentro de Europa. Clean Motion participa en GIANTS, una iniciativa financiada por la Unión Europea que desarrolla plataformas modulares para vehículos eléctricos ligeros de las categorías L5, L6 y L7.

La propuesta contempla baterías portátiles de 48 voltios, sistemas de propulsión escalables, unidades de control estandarizadas y módulos solares instalados en el techo. El objetivo es que distintos fabricantes puedan compartir componentes y reducir el coste de desarrollar vehículos destinados al reparto urbano y otros servicios.

El ensayo con Foodora trasladará ahora parte de esas ideas a un entorno de uso cotidiano. Además de medir la autonomía y la disponibilidad de los vehículos, permitirá comprobar si compartir baterías entre diferentes clases de vehículos puede convertirse en una alternativa práctica a la instalación de cargadores específicos para cada flota.