El Grupo Volkswagen ha apostado fuerte por los vehículos eléctricos, aunque en un primer momento no le saliera muy bien. Tras la familia ID original, se encuentra a las puertas de una nueva etapa liderada por el ID. Polo, etapa de la que forman parte otras marcas, como Cupra, pero de la que no participan algunas como Seat. Dentro del grupo, Skoda se encuentra entre las primeras, pero mientras que sus hermanas van a tener un modelo de acceso en forma de utilitario, la checa ha optado por el Epiq, que es un SUV. ¿Significa eso que no habrá un Skoda Fabia eléctrico?
El CEO de Skoda, Klaus Zellmer, ha hablado recientemente al respecto y la explicación corta es que sí, lo habrá, pero no será de inmediato.

Hay relevo, pero en el horizonte lejano
La actual generación del utilitario, que apuesta en exclusiva por motores de gasolina sin ningún tipo de tecnología híbrida, se puso a la venta en 2021, lo que invita a pensar que su relevo debería estar a la vuelta de la esquina. Pero no será así, ya que el ejecutivo ha confirmado que tanto este como el Kamiq y el Scala actuales seguirán vendiéndose hasta la de cada de los 2030. A pesar de ello, admite que “llegará un momento en que desaparecerán y, por supuesto, necesitamos sustitutos para ellos, como una versión eléctrica de batería del Fabia”.
Que esté tan lejos temporalmente es algo que puede llamar la atención, porque su marca madre, Volkswagen, ya está ha lanzado el ID. Polo, que sería el modelo equivalente, e incluso está dando forma a un coche inferior, que derivará del ID Every1, así que dentro del grupo se dispone de la plataforma y tecnología necesaria para desarrollar un vehículo de estas características. La explicación es bastante sencilla: “VW se encarga de esa parte del mercado, y nosotros nos mantuvimos al margen deliberadamente porque vamos a cubrir el segmento de combustión”.
Es algo que por ahora pueden hacer porque, según explica Zellmer, el Fabia actual “todavía goza de una demanda muy buena”, aunque en el futuro el relevo será obligatorio. “Ese coche debe ser reemplazado en nuestra gama. ¿Cómo será? ¿Tendrá un precio muy por debajo de los 20.000 euros o ligeramente por encima? Aún no hemos tomado ninguna decisión”, apunta, dejando claro que el proyecto está todavía en unas etapas muy prematuras.
A pesar de ello admite que “es un segmento que debemos cubrir, porque si llevas una marca demasiado lejos, ocurre como con una escalera: entras a cierto nivel y, si elevas demasiado el primer escalón, nadie entrará en tu casa. Por eso tendremos que encontrar una versión eléctrica de batería para el Fabia”. El objetivo será pelear en una liga similar a la de los Renault Twingo, Hyundai Inster, etc.
Esperar el momento adecuado
La posición del fabricante deriva de un análisis del mercado, algo que, a nivel de industria en conjunto, considera que no se hizo bien en el pasado, según comenta a Autocar: “Probablemente, la industria sobreestimó en un principio la velocidad de esta transformación; sin embargo, siempre que cubramos una parte considerable de los segmentos del mercado con el Fabia y el Kamiq (y contemos con el ID Every1 dentro del grupo), estaremos bien posicionados desde la perspectiva del grupo”.
Para Zellner, el camino a seguir por Skoda en la próxima década está bastante claro: “El Fabia, el Kamiq y el Scala permanecerán en el mercado hasta principios de la década de 2030, tal vez incluso hasta 2034, llegado ese momento, podría producirse un final natural si la UE mantiene 2035 como fecha límite [para eliminar gradualmente los nuevos vehículos que no sean de cero emisiones], por lo que ese es el plazo en el que tendremos que presentar un sustituto”.

