El debate sobre el futuro del automóvil europeo se han intesificado por la tensión geopolítica, el encarecimiento de los combustibles y la presión regulatoria sobre el motor térmico. En este escenario, Renault ha querido dejar clara su posición y lo ha hecho a través de una de las voces más relevantes de la industria, Fabrice Cambolive, CEO de la marca.
En una entrevista concedida a Autogazette, el directivo francés lanza un mensaje rotundo sobre la dirección que está tomando el mercado. Para él, la electrificación ya no es una opción estratégica más, sino el camino definitivo de la automoción europea. Su frase más contundente resume bien esa idea: “No habrá vuelta atrás, la electromovilidad es el futuro”.

Renault acelera su ofensiva eléctrica
Las palabras de Cambolive llegan en pleno despliegue de la nueva ofensiva eléctrica de Renault. Tras el lanzamiento del Renault 5 y el Renault 4, el siguiente es el nuevo Twingo eléctrico, un modelo que llegará a España en julio, con enfoque urbano, hasta 263 kilómetros de autonomía y un precio por debajo de los 20.000 euros. En concreto, parte desde 19.500 euros, pero con ayudas estatales y descuentos de la marca, arranca en 12.970 euros. Una tarifa muy competitiva para aspirar a convertirse en una de las grandes referencias del segmento urbano.
El CEO de Renault no duda en elevar el tono al hablar de este modelo. A su juicio, el nuevo Twingo “revolucionará el mercado” y será un coche “disruptivo para la movilidad eléctrica”. La clave, según su visión, pasa por democratizar el acceso al coche eléctrico y llevar esta tecnología a un público mucho más amplio.

Para Cambolive, la prioridad no está tanto en el porcentaje exacto que representen los eléctricos en 2035, sino en que para esa fecha existan suficientes modelos asequibles. Es precisamente ahí donde Renault quiere posicionarse antes que muchos de sus rivales, especialmente en el segmento de volumen.
El directivo también se mostró muy claro respecto al horizonte de 2035 y a la flexibilización aprobada por Bruselas para híbridos enchufables y vehículos con extensor de autonomía. Aunque reconoce que aporta margen a los fabricantes, asegura que no altera la hoja de ruta de Renault, que sigue centrando sus inversiones en plataformas 100% eléctricas.
36 nuevos modelos hasta 2036
La estrategia de Renault pasa por lanzar 36 nuevos modelos hasta 2036, de los cuales 16 serán totalmente eléctricos. Para 2030, el objetivo es alcanzar una distribución del 50% entre eléctricos puros e híbridos, con todos los modelos de combustión ya electrificados mediante tecnología híbrida.

Otro de los puntos más interesantes de la entrevista tiene que ver con la actualidad inmediata del mercado. La guerra con Irán y la subida del precio del combustible están teniendo ya un efecto directo sobre la demanda. Cambolive reconoce que en los últimos días Renault ha detectado un fuerte aumento del interés por sus eléctricos.
La cifra más llamativa la deja en Francia, donde asegura que las ventas de coches eléctricos puros “prácticamente se han duplicado” en comparación con el periodo anterior al conflicto. Según explica, no solo influye la subida de gasolina y diésel, sino también el menor coste de uso que ofrecen los eléctricos frente a los vehículos tradicionales.
El CEO de Renault cree que la tendencia seguirá creciendo en Europa, impulsada por el aumento del precio del CO₂, por la mejora de la oferta y por el avance de las ayudas públicas en algunos mercados. De hecho, pone el foco en Alemania, donde la cuota de eléctricos ya superó el 19% el año pasado sin subvenciones, y asegura que con incentivos podría superar el 25% este mismo ejercicio. También destaca la evolución de España, donde la penetración del coche eléctrico ha crecido hasta el 10% en apenas 18 meses.
Más allá del producto, Cambolive también mira al terreno tecnológico. Renault ya trabaja en una nueva plataforma de 800 voltios para el segmento C, destinada a modelos como el Scénic y el Rafale. El primer vehículo basado en esta arquitectura debería llegar en 2028, con más autonomía, mejor software y tiempos de carga claramente más competitivos.
Quizá una de las frases más reveladoras de toda la entrevista es la que deja al hablar de la presión china. Para el CEO, desarrollar coches en menos de dos años ya no es una meta ambiciosa, sino una necesidad absoluta para seguir siendo competitivo frente a los fabricantes asiáticos.
En conjunto, Renault no solo apuesta por el coche eléctrico, sino que considera que la transición ya no admite retrocesos. En un mercado todavía condicionado por el precio del combustible y la incertidumbre regulatoria, Cambolive deja una idea que resume perfectamente la visión de la compañía. El futuro del automóvil europeo será eléctrico, y Renault quiere llegar antes que nadie.
