La espera por las nuevas ayudas públicas ha condicionado durante meses las decisiones de muchos compradores interesados en un vehículo eléctrico o híbrido enchufable. Con las reglas del Programa Auto+ finalmente aprobadas, el sector de la distribución confía ahora en que parte de esas operaciones pendientes se cierre durante las próximas semanas.
Ese aumento de actividad no debería provocar, en principio, una falta generalizada de vehículos. Faconauto asegura que los concesionarios disponen de existencias suficientes para responder al previsible crecimiento de la demanda, aunque la entrega de determinadas versiones continuará dependiendo de cada fabricante, modelo y configuración.

Un programa de 400 millones que tendrá efecto retroactivo
El Consejo de Ministros aprobó el 21 de julio las bases del Auto+, el mecanismo que sustituye al Moves III como principal incentivo estatal para adquirir vehículos electrificados. El programa cuenta con un presupuesto inicial de 400 millones de euros y cubrirá las compras realizadas desde el 1 de enero de 2026, pese a que la tramitación de las solicitudes comenzará después de su publicación.
Los particulares podrán recibir hasta 4.500 euros cuando el automóvil cumpla los requisitos económicos, tecnológicos y de fabricación establecidos. La cuantía podrá alcanzar los 6.000 euros para autónomos y empresas de hasta diez trabajadores, mientras que las furgonetas dispondrán de incentivos de hasta 5.000 euros, ampliables a 7.500 euros para estos profesionales y pequeños negocios.
Faconauto prevé que la apertura efectiva del programa acelere las matriculaciones, pero sostiene que parte de ese movimiento ya se ha producido desde que el Gobierno anunció el relevo del Moves III. El mercado cerró el primer semestre con 154.271 vehículos electrificados matriculados, un 39% más, y en junio los modelos con enchufe representaron cerca de una de cada cuatro ventas de turismos.
Los fabricantes y vendedores reclaman estabilidad

Las asociaciones del automóvil valoran especialmente que la gestión vaya a ser directa, centralizada y telemática. Faconauto considera que este sistema permitirá a los concesionarios explicar con mayor claridad las condiciones a particulares, autónomos y pequeñas empresas, además de reducir la incertidumbre que había acompañado a los anteriores programas autonómicos.
Ganvam reclama que los fondos permanezcan disponibles, como mínimo, hasta finales de 2026 y calcula que los turismos con enchufe podrían superar entonces el 28% del mercado. Anfac sitúa esa cuota por encima del 25% y recuerda que la ayuda pública puede combinarse con la aportación de hasta 1.000 euros de las marcas y con la deducción del 15% en el IRPF, limitada a 3.000 euros.