"Hay plazos de desarrollo que no podemos permitirnos acortar": China fabrica coches tan deprisa que empieza a ser un problema

La "velocidad china" ha cambiado las reglas del juego de la industria. Sin embargo, autoridades locales y expertos ponen en tela de juicio el riesgo de trabajar tan deprisa.

18 meses de media es lo que tarda un fabricante en crear un coche: del diseño a la producción.
18 meses de media es lo que tarda un fabricante en crear un coche: del diseño a la producción.
05/09/2026 14:30
Actualizado a 05/09/2026 14:30
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El afán de los fabricantes de automóviles chinos por reducir drásticamente los tiempos de desarrollo de sus coches está chocando con los autoridades, quienes temen que la velocidad vertiginosa esté superando la supervisión de la seguridad. Una tensión que podría reconfigurar la forma en que el mercado automovilístico más grande del mundo equilibra la innovación con la protección del consumidor. China, por sí sola, vende al año más coches que Europa y Estados Unidos juntos, aunque los últimos registros muestran una tendencia a la baja.

A medida que aumenta la competencia y se reducen los márgenes de beneficio, el uso de la inteligencia artificial podría establecer un nuevo estándar en la industria. Según una estimación del diseñador de automóviles IAT Automobile Technology y la Asociación China de Fabricantes de Automóviles, las marcas tardan, de media, 18 meses en completar el desarrollo de un coche completamente nuevo. De la mesa de diseño a la línea de montaje. Esto supone un descenso respecto al ritmo actual de unos dos años y se compara con los tres a cinco años que tardan los competidores extranjeros tradicionales.

Nuevos estándares de pruebas

BYD
Los fabricantes tendrán que cumplir con nuevos estándares de seguridad y desarrollo.

Pero si bien la "velocidad china" ha establecido el nuevo referente mundial, también ha alimentado la preocupación de que la rápida innovación de los fabricantes de automóviles pueda superar tanto la supervisión regulatoria como su propia capacidad de control de calidad. En el sector, crece el debate sobre si los plazos de entrega ajustados ponen en riesgo la reputación de las marcas chinas -sobre todo a medida que se expanden a mercados extranjeros como Europa- o si, por el contrario, simplemente demuestran su ventaja competitiva.

Las autoridades locales están haciendo hincapié en la seguridad, con una campaña de un año de duración que incluye inspecciones sorpresa a los fabricantes de automóviles para supervisar los procesos. Su postura coincide con las advertencias de los ejecutivos de Geely, Great Wall Motor y Chery, quienes afirman que los tiempos de desarrollo más rápidos convierten a los clientes, en esencia, en conejillos de indias que prueban la durabilidad y la seguridad en tiempo real. “Los coches no son bienes de consumo de rápida rotación. Afectan la seguridad de millones de familias y deben soportar la prueba de diversas condiciones”, ha declarado Li Xueyong, vicepresidente de Chery. “Sencillamente, hay plazos de desarrollo que no podemos permitirnos acortar”.

Nuevos estándares de pruebas

Barco China
La crisis del mercado chino ha obligado a muchos fabricantes a mirar a Europa y otros mercados.

Ahora mismo, China está llevando a cabo la mayor llamada de revisión de su historia, en la que Tesla y otros ocho fabricantes de automóviles repararán más de 4,27 millones de vehículos eléctricos para cumplir con los nuevos requisitos de las puertas. China también propone duplicar las pruebas obligatorias en carretera para vehículos de nuevas energías hasta los 30.000 kilómetros, una medida para abordar la preocupación de que la reducción de los plazos pueda menoscabar los estándares de seguridad y la confianza pública.

Es probable que el impulso en materia de seguridad entre en conflicto con el ritmo frenético de la industria, que vio cómo el mercado automovilístico chino se inundaba con cientos de lanzamientos y actualizaciones de modelos en el primer semestre, e incluye la rápida incorporación de la IA en cada parte de la cadena de suministro del automóvil. Más de 600 modelos han sido presentados y lanzados en los primeros 7 meses del año. Un ritmo de trabajo frenético que puede ser un problema no solo por la seguridad, también por el bajo rendimiento económico que deja en las arcas de las compañías. BYD, por ejemplo, ya gana más dinero en el extranjero que en China.

No todos piensan igual

A pesar del creciente escrutinio por parte de reguladores y clientes, un proceso de desarrollo ágil no es necesariamente un problema, según algunos expertos del sector. Si un automóvil se desarrolla rápidamente y ha completado todas las pruebas requeridas, simplemente demuestra su eficiencia, ha argumentado Lu Fang, presidente de la marca de lujo Voyah de Dongfeng. “Creo que es prácticamente imposible pedirle a alguien que reduzca la velocidad. Todos compiten por ser los primeros”, ha comentado por su parte Li Shufu, presidente de Geely. “Esta petición podría ser demasiado difícil. Si me pidieran que redujera la velocidad, probablemente no aceptaría”.