La industria del automóvil española sigue creciendo y ahora ha sido un nuevo fabricante quien ha dado un paso importante en territorio patrio: LIUX, empresa de movilidad eléctrica, ha inaugurado en Elche (Alicante) la primera fábrica del país dedicada al desarrollo y fabricación de chasis y carrocerías elaborados con biocomposites de fibras naturales. Se dedicará a la producción de componentes realizados principalmente con fibra de lino y otros materiales naturales que se utilizarán en su primer modelo, el LIUX BIG.
Es una de las primeras instalaciones europeas diseñadas específicamente para fabricar en serie carrocerías y estructuras ligeras basadas en materiales sostenibles y su empleo tiene una doble ventaja. Por un lado, ayuda a reducir el peso del BIG, lo que supone mejorar su autonomía. Por otro, se reducen las emisiones asociadas a la fabricación del vehículo.

Un proceso con gran capacidad de reciclaje
El LIUX BIG, que se montará en la planta que la empresa posee en Azuqueca de Henares (Guadalajara), será el primer vehículo en beneficiarse de esta tecnología. Gracias a ella, la compañía asegura que se consigue recuperar hasta el 98 % de la resina utilizada y el 100 % del tejido de fibra natural empleado en las piezas. Es una capacidad de reciclaje muy superior a la que se consigue en materiales tradicionales como el acero o el aluminio.
David Sancho, CPO y cofundador de LIUX, explica: “Trabajar con biocomposites fue una decisión estratégica. La fibra de lino reduce peso, emisiones y costes. Gracias a ello, hemos conseguido desarrollar un chasis y una carrocería hasta un 50% más ligeras que los convencionales, con una reducción de la huella de CO₂ de al menos el 60%. Además, el lino es un cultivo de origen europeo que nos permite simplificar la cadena de suministro. Estos materiales también forman parte de la experiencia de diseño. Por eso hemos decidido dejar visibles elementos del monocasco en el interior del vehículo e incluso mostrar el tejido de lino expuesto en el techo en su estado natural”.
Más allá de la sostenibilidad, la empresa destaca también las ventajas de seguridad que ofrecen los biocomposites de fibra natural. A diferencia de la fibra de carbono, que puede fragmentarse en partículas cortantes durante un impacto, las fibras naturales absorben la energía de manera progresiva y sin producir fragmentos peligrosos, lo que resulta en una mayor seguridad para los ocupantes.
A nivel técnico, la planta utiliza un sistema de fabricación basado en molde cerrado, una técnica que reduce notablemente los costes industriales y mejora la eficiencia de producción. Frente a la fabricación tradicional de carrocerías metálicas, que requiere grandes inversiones en prensas, maquinaria pesada y grandes consumos energéticos, el uso de biocomposites permite desarrollar procesos más ágiles y fáciles de escalar industrialmente.
Un cuadriciclo ligero eléctrico barato
Todo ello tiene una consecuencia directa sobre el precio final del vehículo. LIUX asegura que el BIG llegará al mercado con un precio de partida inferior a los 18.000 euros antes de ayudas públicas, convirtiéndose en uno de los coches eléctricos urbanos más asequibles desarrollados en España.

Se encuadra dentro de la categoría L7e, la de los cuadriciclos eléctricos urbanos, mide 2,7 metros de largo y estará disponible con dos opciones de batería, de 15 y 20 kWh, que permitirán homologar autonomías de 215 y 270 kilómetros, respectivamente, según el ciclo WMTC.
Uno de sus aspectos más llamativos es precisamente su bajo consumo energético. Según los datos facilitados por la marca, el BIG consume únicamente 7 kWh cada 100 kilómetros, una cifra muy inferior a la de la mayoría de coches eléctricos convencionales del mercado. La media habitual suele ser del doble, pero hablamos de coches como tal y en los cuadriciclos, con un tamaño menor y un rendimiento inferior, es posible hasta duplicar la eficiencia energética.
