Kia amplía su familia de modelos eléctricos con tres nuevas versiones de corte deportivo: el apellido GT lleva la filosofía de altas prestaciones de la marca a segmentos muy diferentes con los nuevos EV3 GT, EV4 GT y EV5 GT.
Los tres vehículos comparten receta técnica basada en dos motores eléctricos y tracción integral, pero también una puesta a punto específica del chasis con mejoras en la respuesta de la dirección, la suspensión, la gestión del par y hasta en el sonido.

Tracción integral y más pegada
El más pequeño de los tres es el EV3 GT, cuyos dos motores desarrollan conjuntamente 215 kW (292 CV) y un par máximo de 468 Nm. Con estas cifras es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos. Más allá de la potencia pura, Kia ha buscado un comportamiento más ágil mediante una suspensión específica, dirección revisada y control electrónico del par entre las ruedas.
El EV4 GT presenta exactamente la misma potencia y par, 215 kW y 468 Nm, pero su carrocería más baja y sus proporciones de hatchback o fastback le permiten lucir unas cifras mejores. El 0 a 100 km/h se completa en 5,6 segundos y, del trio, es el modelo que ofrece una mayor autonomía: hasta 537 km según el ciclo WLTP en la carrocería fastback y hasta 505 km en la versión hatchback.
La marca afirma haber trabajado especialmente el acelerador del EV4 GT para modificar su respuesta a lo largo del recorrido del pedal. En la primera zona se busca un control suave a baja velocidad, en la parte intermedia se anima y en el tramo final aparece una respuesta de par más contundente.
El tercer integrante de esta hornada es el EV5 GT, que es también el más potente de los tres, con 225 kW (306 CV) y 480 Nm de par. Su aceleración de 0 a 100 km/h es de 6,2 segundos y para alimentar los motores utiliza una batería de 81,4 kWh, que le otorga una autonomía máxima homologada de 476 km.
Una puesta a punto de corte deportivo
En los tres modelos, la suspensión electrónica incorpora el sistema Preview Electronic Controlled Suspension, que utiliza una cámara para analizar el estado de la carretera que se encuentra por delante y modificar la amortiguación en cuestión de milisegundos. El tarado de los muelles es más firme y las barras estabilizadoras reducen el balanceo, mientras que la dirección adopta una respuesta más directa. Los frenos también reciben una calibración específica y el sistema de frenada regenerativa se coordina mediante el Integrated Electric Booster.
El conductor puede elegir entre tres modos de conducción: Normal, Sport y GT. El primero prioriza el confort, Sport incrementa la firmeza y la respuesta, mientras que GT lleva la amortiguación y la capacidad de respuesta a su nivel más elevado. También es posible modificar el funcionamiento del control electrónico de estabilidad, mientras que el sistema de vectorización de par puede distribuir la fuerza entre las ruedas para mejorar la estabilidad en curva.
Pero quizá uno de los elementos más curiosos sea el Virtual Gear Shift, con el que Kia simula cambios de marcha para proporcionar una sensación de progresión que los eléctricos convencionales no ofrecen. A ello se suma el Active Sound Design, que utiliza los ocho altavoces del sistema de sonido para crear un audio asociado a la aceleración, la velocidad y el par.
Además, las variantes GT tienen elementos estéticos y de equipamiento específicos, como son los asientos deportivos semibaquet, un nuevo volante, llantas de aleación de 20 pulgadas, detalles acabados en verde neón y gráficos exclusivos para el cuadro de instrumentos.

