Tras casi tres años de veto temporal motivado por incidentes con algunas baterías de baja calidad, Renfe, el operador ferroviario nacional, da un giro en sus políticas sobre patinetes eléctricos. La integración del vehículo de movilidad personal con el ferrocarril regresa, pero bajo un estricto marco normativo que garantiza la convivencia y la protección de los pasajeros.
De hecho, si estás pensando en que vas a poder subirte al tren con cualquier patinete, estás equivocado. La compañía ha fijado unas pautas muy concretas para que lo puedas hacer, así como condiciones específicas.

Un cambio de rumbo clave para la movilidad personal
El uso combinado del patinete eléctrico y el tren se ha consolidado como una de las fórmulas más eficientes para articular la movilidad urbana moderna. La denominada "primera y última milla" (el trayecto que conecta el origen del usuario con la estación y la estación con su destino final) encuentra en el VMP un potente aliado. La medida afecta a millones de usuarios que habían visto interrumpida esta alternativa de transporte limpia durante el periodo de prohibición.
El levantamiento de esta restricción se aplica de forma inmediata en los servicios de Cercanías, Media Distancia y Larga Distancia de Renfe a lo largo de la mayor parte de la geografía nacional. No obstante, hay excepciones donde la prohibición se mantiene de forma temporal por decisiones operativas autonómicas, en concreto la red de Rodalies en Cataluña y el núcleo de Cercanías de Euskadi.

Requisitos de seguridad: homologación, registro y seguro obligatorio
La decisión de levantar la prohibición responde a la consolidación del nuevo marco regulatorio estatal impulsado por la DGT. Para poder acceder a las instalaciones y al interior del tren, cada patinete debe cumplir de forma estricta con las exigencias legales vigentes.
Los usuarios deben asegurar que su patinete eléctrico cuenta con el certificado de circulación obligatorio y la correspondiente placa identificativa expedida por la DGT. También se exige que el vehículo esté inscrito en el registro oficial y disponga de una póliza de seguro de responsabilidad civil en vigor. Estas condiciones buscan eliminar la presencia de modelos no homologados o modificados a mano, principales causantes de los riesgos de sobrecalentamiento e incendio en el pasado.

Normas de uso a bordo
Una vez dentro de los trenes, la normativa de Renfe establece pautas de comportamiento claras para no comprometer la seguridad ni la comodidad del resto del pasaje. El patinete debe permanecer plegado y apagado en todo momento, desde la entrada a las estaciones hasta la salida de las mismas. Queda prohibida la recarga de baterías mediante las tomas de corriente situadas a bordo de los vagones.
En lo relativo al espacio ocupado, los patinetes deben alojarse en las zonas destinadas al equipaje o en las áreas habilitadas para VMP. En caso de no disponer de estas zonas, se deben colocar de manera que no obstaculicen pasillos, puertas de acceso o salidas de emergencia, respetando siempre las plazas reservadas para personas con movilidad reducida. Con este protocolo, el operador ferroviario busca ponerse al nivel de otros países europeos, equilibrando la libertad de desplazamiento con las máximas garantías técnicas.