La carrera por llevar las baterías de estado sólido a los coches eléctricos está entrando en una nueva fase en China. Chery comenzará en 2027 las pruebas en condiciones reales de vehículos equipados con esta tecnología, según ha confirmado su presidente, Yin Tongyue, durante la Conferencia Mundial de Baterías de 2026 celebrada este 3 de septiembre en Yibin, provincia de Sichuan.
El fabricante chino no está hablando únicamente de prototipos de laboratorio. Chery ya ha alcanzado una densidad energética de 400 Wh/kg y trabaja en celdas de hasta 600 Wh/kg, con las que asegura que un futuro coche eléctrico podría alcanzar hasta 1.500 kilómetros de autonomía. Para conseguir llevarlas finalmente a sus vehículos, la compañía tiene previsto invertir 10.000 millones de yuanes, alrededor de 1.200 millones de euros al cambio actual, en el desarrollo de baterías de estado sólido.

De 400 a 600 Wh/kg y hasta 1.500 km de autonomía
Chery presentó el pasado mes de marzo su familia de baterías de estado sólido Rhino S. Esta nueva generación contempla diferentes celdas con densidades energéticas comprendidas entre 400 y 600 Wh/kg, cifras considerablemente superiores a las que encontramos actualmente en las baterías de producción masiva utilizadas por los coches eléctricos.
El propio Yin Tongyue ha confirmado ahora que Chery ya ha conseguido alcanzar los 400 Wh/kg. La compañía sostiene que el desarrollo posterior de esta tecnología permitirá fabricar coches eléctricos capaces de recorrer hasta 1.500 kilómetros con una carga. Conviene, no obstante, interpretar correctamente esta cifra: se trata del objetivo anunciado por Chery para vehículos equipados con sus futuras baterías y no de una autonomía homologada o conseguida actualmente por un coche de producción.
La seguridad será además uno de los puntos determinantes antes de introducirlas en el mercado. Yin Tongyue ha asegurado que Chery no incorporará ninguna solución tecnológica a sus vehículos si no alcanza unos niveles de seguridad suficientes, un criterio que la compañía aplicará igualmente a esta nueva generación de baterías.

El Exeed ES8 será el encargado de probarlas
El primer coche que llevará estas baterías a la carretera será el Exeed ES8, un nuevo familiar eléctrico perteneciente a una de las marcas de Chery. El vehículo fue anticipado por primera vez en diciembre de 2025 y será utilizado para comenzar la validación de las baterías de estado sólido en condiciones reales durante 2027. No obstante, antes habrá otro paso intermedio. Durante el cuarto trimestre de 2026, Chery comenzará a instalar en vehículos sus baterías Rhino de tipo sólido-líquido, es decir, una tecnología semisólida que permite avanzar progresivamente hacia las celdas completamente sólidas.
El grupo cuenta además con Anwa New Energy Technology, empresa vinculada a Chery y participada también por Gotion High-Tech, fabricante de baterías estrechamente relacionado con Volkswagen. Anwa ya ha iniciado la producción de prueba de muestras de ingeniería de sus propias celdas de estado sólido.
Una inversión de 10.000 millones de yuanes
La instalación de Anwa está diseñada para alcanzar una capacidad anual de 1,25 GWh y sus responsables pretenden iniciar en 2027 la producción en volumen de baterías con una densidad energética de 500 Wh/kg. Chery, por su parte, planea destinar 10.000 millones de yuanes al desarrollo de esta tecnología, equivalentes aproximadamente a 1.200 millones de euros.
2027 empieza a perfilarse como un año especialmente importante para las baterías de estado sólido en China. CATL, BYD, Geely, Gotion High-Tech, Farasis Energy y CALB también han anunciado planes relacionados con producción experimental o pruebas reales de esta tecnología durante ese ejercicio. La dimensión de algunos de estos nombres permite entender la importancia de la carrera. CATL controla actualmente el 42,9% del mercado chino de baterías para vehículos eléctricos, mientras que BYD ocupa la segunda posición con un 19,5%. El resto de fabricantes mantienen cuotas individuales inferiores al 10%.