El debate sobre la viabilidad de los vehículos impulsados por baterías para afrontar trayectos de largo recorrido sigue presente en el sector del automóvil. Sin embargo, los datos sobre el uso real que hacen los usuarios reflejan una normalización creciente de esta tecnología motriz a la hora de afrontar desplazamientos por carretera más allá del entorno urbano.
Un estudio representativo elaborado durante el mes de julio, tras consultar a 1.270 propietarios de vehículos (entre ellos 248 titulares de modelos eléctricos), revela que el 79% de quienes tienen un coche a batería ya ha llevado a cabo al menos un viaje. Además, un contundente 94% se plantea salir de vacaciones con su coche eléctrico y un 65% contempla realizar rutas internacionales cruzando fronteras.
La brecha de confianza entre usuarios y no usuarios

La percepción sobre las capacidades de desplazamiento en carretera varía drásticamente en función de si se conduce o no un coche eléctrico a diario. Entre los 1.022 encuestados que no poseen un vehículo de estas características, solo el 51% consideraría utilizarlo para viajar en vacaciones, una cifra que retrocede frente al 57% registrado en la edición de 2024 del mismo informe.
A pesar de esa reticencia general entre los conductores tradicionales, un 16% de quienes no son dueños de un modelo a batería admite haber realizado algún viaje vacacional a bordo de un coche eléctrico, comprobando de primera mano la dinámica de marcha en este tipo de propulsión.
El factor generacional en la adopción motriz

La disposición a realizar trayectos largos con vehículos de propulsión eléctrica muestra diferencias notables según el rango de edad. El 73% de los menores de 30 años se imagina viajando durante sus periodos de descanso en un coche eléctrico, atraídos por la experiencia de conducción y las menores emisiones de CO2.
En contraste, dentro del colectivo de mayores de 60 años, la proporción de encuestados dispuestos a desplazarse en vacaciones con un coche eléctrico se sitúa en el 43%, evidenciando una mayor cautela frente al cambio de arquitectura motriz. Los conductores más mayores todavía muestran grandes reticencias para abordar trayectos vacacionales sin tener que depender de las gasolineras.
Distancias de viaje y evolución del kilometraje en carretera
En lo que respecta al rendimiento en distancias medias y largas, los datos muestran un incremento en el kilometraje cubierto por los conductores eléctricos. En 2024, el 30% de los propietarios había completado trayectos continuados de entre 500 y 1.000 kilómetros en modo eléctrico, un registro que ahora ha ascendido hasta el 39%. Por otro lado, los desplazamientos de muy largo alcance superiores a 1.000 kilómetros son cubiertos actualmente por el 16% de los usuarios de modelos eléctricos, una cifra ligeramente inferior al 17% contabilizado hace dos años. El progreso en la red de carga rápida así como en la evolución de los propios coches está permitiendo el cambio.
Fuente: Auto Bild