El mercado de los robotaxis todavía no es de dominio general, pero de manera simultánea bastantes fabricantes están trabajando en esa dirección. Uno de ellos es Lucid Motors, una marca con una producción relativamente pequeña para los estándares de la industria, pero que ha unido fuerzas con Uber y Nuro para ir a lo grande en este campo.
Marc Winterhoff, CEO interino de la compañía, lo tiene claro y así lo ha manifestado en la Cantor Fitzgerald’s Global Technology and Industrial Growth Conference celebrada en la ciudad de Nueva York. Allí habló sobre su relación con Uber, qué unió sus caminos y cuáles son sus planes a corto y medio plazo.

Un vehículo que ya estaba prácticamente listo
El ejecutivo afirma que lo que Uber estaba buscando es un aliado que tuviera un coche al que pudiera transformarse en un robotaxi en un espacio de unos 18 meses a lo sumo, entre comienzos de 2025 y mitad de 2026. La elegida fue Lucid, algo que se debió a la arquitectura de la que ya disponía la marca en sus automóviles: “Estudiaron el mercado y, al final, nos eligieron. Tenemos un vehículo con tracción a las cuatro ruedas, con la mayoría de los componentes básicos ya instalados. Es como si le pusieras una corona de Nuro y listo”.
La integración de los sistemas autónomos en los Lucid fue muy rápida y de llevó a cabo de manera natural: “Después de siete semanas, cuando nos pusimos de acuerdo para la colaboración, teníamos el primer coche en marcha, ya conduciendo de forma autónoma en un sitio de pruebas en Las Vegas”. Fue el primer paso, pero, a partir de ahí ambas compañías han conseguido mantener el ritmo dentro de lo planificado y siguen teniendo el objetivo de debutar de manera oficial a finales de este mismo año.
20.000 coches es solo el principio
El acuerdo inicial entre ambas entidades habla de la entrega de 20.000 robotaxis a lo largo de los próximos 6 años. La cifra puede parecer enorme para los más conservadores, pero pequeña para los más optimistas. Winterhoff está entre los segundos, según recoge Electric Vehicles: “Obviamente, 20.000 unidades en seis años es insignificante para nosotros. Creemos que este es el primer paso, un comienzo. Las primeras 20.000 unidades prestarán servicio a un número muy limitado de ciudades. Es razonable suponer que esta cifra aumentará en el futuro”.
El CEO considera que el de los taxis autónomos es un mercado que está a punto de explotar y quieren subirse a esa ola cuando todavía está gestándose: “Sinceramente, probablemente no lo habríamos hecho si solo fueran unos 20.000. Estudiamos todo el mercado de robotaxis. ¿Se está volviendo realidad? Y creo que hay un consenso creciente de que nos encontramos en un punto de inflexión donde la tecnología finalmente está ahí”.
El movimiento está en la línea que lleva la propia Lucid, que hasta ahora se ha dedicado a fabricar vehículos muy exclusivos y caros, en los que los volúmenes de producción y ventas eran contenidos, pero próximamente ampliará su gama con un modelo más accesible, lo que supondrá un cambio de paradigma: “Antes, nos dedicábamos principalmente a vehículos personales en el segmento de lujo, un mercado relativamente pequeño. Ahora, con el próximo [vehículo de] tamaño mediano, será significativamente más grande, pero al añadirle robotaxis, se vuelve aún más grande”.
Considera que el acuerdo entre Uber y Nuro es una expresión directa de la estrategia de licencias tecnológicas de Lucid aplicada a una escala mayor: “Si lo analizamos, este acuerdo en particular, en este momento, está haciendo exactamente eso a la mayor escala posible. Es un coche completo. No solo eso, sino que además se fabrica íntegramente en nuestras líneas de producción. Nuestros planes con Uber y otras empresas van mucho más allá”.

