La electrificación del transporte no tiene marcha atrás. Y por si a alguno le quedaban dudas, que se fije en Uber, el gigante mundial de los VTC, que está electrificando su flota a marchas forzadas y, por ejemplo, desde 2022 ofrece en ciudades como Madrid moverse únicamente en coches eléctricos.
Pero Uber va más allá: tras tratar de negociar un acuerdo con Tesla, firmó con su máximo rival para desarrollar coches eléctricos… y autónomos; que llegarán en unos años también a la capital española. Pero es que Madrid también es parte esencial de la última noticia de Uber, que implica una inversión de nada menos que 85.000.000 € o 100 millones de dólares.
85.000.000 € para la red de recarga de Uber
El gigante de la movilidad anunció hace apenas unos días que invertiría esos 85 millones de euros en la construcción de aproximadamente 1.000 estaciones de recarga rápida y públicas en las principales ciudades de Estados Unidos y de Europa, y entre las citadas por la multinacional se encuentran Nueva York, Los Ángeles, Boston, Londres, París… y Madrid.
Tal y como afirma el director de movilidad de Uber, Pradeep Parameswaran, “las ciudades solo pueden aprovechar al máximo la promesa de autonomía y electrificación si se construye la infraestructura de carga adecuada para lograrlo”.
Y es por eso que Uber ha decidido asociarse con empresas privadas para construir estas estaciones de recarga rápida en decenas de ciudades; a las que ofrecerá garantías mínimas de uso. Y esta promesa, la de que sus flotas, usarán estas estaciones, es la garantía para que estas empresas aporten, junto a la inversión de Uber, las inversiones millonarias necesarias para crear esta red.

Colaboración en las estaciones de recarga en Madrid y otras ciudades
Una promesa que Uber ha realizado a muchas empresas privadas, por ejemplo, a Electra, que será la que construya estas estaciones para coches eléctricos en Madrid y París. Y una promesa que podrá mantener si continúa electrificando su flota. Pero, sobre todo, que podrá mantener en el futuro, cuando despliegue su flota de coches autónomos; para cuyo uso -24 horas ininterrumpido- es especialmente una red de recarga rápida abundante y estable.
Las primeras estaciones se abrirán en apenas unos meses en Los Ángeles y Dallas, a las que previsiblemente deberían seguir otras en Estados Unidos. ¿Las de Madrid? Todo parece indicar que tendrán que esperar unos años, coincidiendo con el despliegue final de los coches eléctricos y autónomos de la compañía.

