Adiós al miedo a la degradación: un estudio con 8.000 coches eléctricos revela que las baterías envejecen mejor de lo previsto

La degradación de las baterías de los EV preocupa mucho, pero los datos reales demuestran que aguantan mucho más de lo que se cree.

Degradación baterías
El estado de salud de las baterías aguanta mejor de lo esperado.
21/02/2026 05:30
Actualizado a 21/02/2026 05:30

Ahora que los coches eléctricos empiezan a asentarse en el mercado y que hay modelos con cierta antigüedad rondando por las calles, hay un punto que centra la preocupación a medio y largo plazo: el estado de la conservación de las baterías. Se sabe que factores como el paso del tiempo y el uso, con sus correspondientes ciclos de carga y descarga, degradan las baterías, que van perdiendo parte de su capacidad. Parece que esa preocupación está algo injustificada, según los datos de un informe que se ha hecho público recientemente.

Se trata del “2025 Battery Performance Index” elaborado por Generational que, tomando datos de coches reales, ha llegado a la conclusión de que la degradación es menor incluso de lo que esperan los fabricantes y que las baterías van a sobrevivir, siendo todavía capaces, a los coches que las montan.

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El uso no influye tanto en la degradación, se debe más a los hábitos de carga.

Datos de coches reales

El informe se basa en más de 8 000 evaluaciones de estado de salud de baterías (State of Health, SoH) de vehículos eléctricos y comerciales ligeros, abarcando edades de hasta 12 años y varios niveles de kilometraje, incluidos varios cientos de miles de kilómetros recorridos. La principal conclusión a la que se ha llegado es que la media de capacidad restante de las baterías es de un 95,15 % en comparación con cuando eran nuevas, un dato mejor que las previsiones de los fabricantes, a tenor de las garantías que dan para las mismas.

El documento detalla que incluso los vehículos de 8 – 9 años todavía mantienen una media de alrededor del 85 % de su capacidad original, y los vehículos con más de 160.000 millas (unos 258.000 km) a menudo presentan un SoH de entre 88 % y 95 %. Estos números se encuentran muy por encima de los mínimos legales o de garantía que muchos fabricantes ofrecen, que suelen situarse alrededor del 70 % tras 8 años o 100.000 millas recorridas. La conclusión es obvia: la mayoría de las baterías actuales envejece más lentamente de lo que las garantías establecen.

Un punto importante del estudio es que el kilometraje por sí solo no es un elemento fiable para predecir la salud de la batería. Esto se debe a que en la vida útil de un coche eléctrico tiene un peso mucho mayor el uso y los patrones de carga a los que se le sometan. Hábitos como abusar de las cargas rápidas, no emplear las funciones de preacondicionamiento o llevar el nivel de la batería por debajo del 20 % o por encima del 80 % tienen una incidencia negativa mayor en la degradación de la misma.

Variación entre coches e incluso dentro de los mismos grupos de edad

Un aspecto que resalta el informe es la amplia variación en la degradación que hay entre distintos coches. Aunque la situación media es muy sólida, la dispersión de resultados tiende a aumentar con la edad del vehículo, lo que significa que algunos coches envejecen mejor que otros y que hay casos en los que el SoH puede caer por debajo de la media. Esto hace que la transparencia sobre el estado de la batería adquiera un papel clave en el mercado de segunda mano: conocer con precisión el estado real de la batería puede cambiar la valoración de un coche, ya que es uno de los componentes más caros de reemplazar.

También se observan diferencias de rendimiento incluso dentro de los grupos de vehículos de la misma edad. Por ejemplo, en el de 4 – 5 años, el 25 % con peor rendimiento tiene alrededor del 91,64 % de SoH, mientras que el 25 % con mejor rendimiento supera el 96 %. Esta variación se reproduce en diferentes grupos de edad (en los de 8 – 12 años es del 82 % y del 90 %, respectivamente), lo que resalta cómo factores como el mantenimiento, los hábitos de uso y el tipo de carga pueden influir en la salud de la batería, más allá de la edad del automóvil.