Una de las mayores promesas sobre baterías europeas para coches eléctricos ahora lucha por sobrevivir

Automotive Cells Company (ACC), de las empresas más prometedoras de Europa, lucha actualmente por mantenerse a flote gracias al apoyo del sindicato IG Metall.

Automotive Cells Company (ACC), lucha por continuar con sus trabajos de producción de baterías.
Automotive Cells Company (ACC), lucha por continuar con sus trabajos de producción de baterías.
17/02/2026 14:00
Actualizado a 17/02/2026 14:00

Son muchos los datos y estudios que corroboran que las mayores innovaciones y avances tecnológicos del sector de los coches eléctricos vienen de China. Sin embargo, en Europa también se han dado proyectos de gran futuro, aunque muchos han acabado declarando su bancarrota. Esto es precisamente lo que se quiere evitar que suceda con Automotive Cells Company (ACC), compañía de celdas de baterías.

ACC se ha enmarcado en los últimos años como una de las promesas más esperanzadoras del sector automovilístico europeo. No obstante, en los últimos meses ha abandonado parte de su proyecto de crecimiento y expansión por el territorio europeo. Concretamente, esta meta se basaba en la construcción de nuevas fábricas, en Alemania y en Italia. Esta ‘marcha atrás’ ha hecho que muchos hablen de una posible quiebra, algo que desde el sindicato IG Metall están intentando combatir.

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ACC cierra la puerta a su futuro en Italia, aunque desde IG Metall apoyan su supervivencia.

ACC lucha por continuar con su producción de celdas de baterías

Desde IG Metall están luchando por garantizar el trabajo efectivo en, al menos, la planta de Kaiserslautern, ciudad situada al sur de Frankfurt. “No hay mejor ubicación a nivel nacional si realmente se desea producir celdas de batería. La planta está completamente desarrollada, se han establecido los compromisos de financiación y se cuenta con una mano de obra cualificada y un convenio colectivo negociado”, afirmó Jörg Köhlinger, presidente de la Confederación Sindical de Alemania Central en una intervención reciente.

Esta compañía se encuentra asociada con marcas de primer nivel, como Stellantis, Mercedes-Benz, TotalEnergies o BMW. El objetivo no es otro que convertirse en un protagonista europeo en la producción de celdas de batería, un componente fundamental de los vehículos eléctricos. De hecho, su ubicación, la enmarca como una pieza central para la cadena de suministro europea.

No obstante, tras varios cambios en el cronograma inicial y presiones económicas, la viabilidad futura de esta planta se ha tornado incierta. Esto ha hecho reaccionar a IG Metall, desde donde alertan sobre las consecuencias laborales y estratégicas de una potencial paralización o reestructuración del proyecto. La organización advierte de posibles pérdidas de empleos, así como del impacto negativo sobre la meta de que Alemania lidere la electrificación del automóvil en el Viejo Continente.

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El proyecto de ACC proponía hasta cuatro plantas de producción en Europa.

Pese a todo este gran proyecto a futuro, ACC suspendió las inversiones para la planta de Kaiserslautern, así como para la futura planta italiana, tras alegar falta de rentabilidad en estos emplazamientos. Por su parte, desde IG Metall aclaran la necesidad de cadenas de suministro fuertes en Europa y, sobre todo, para reducir la dependencia de proveedores externos, especialmente los provenientes desde China.

Al parecer, según apuntan desde ACC, esta decisión se debe principalmente al bajo crecimiento en la demanda de vehículos eléctricos en el Viejo Continente. La empresa, de hecho, había planeado inicialmente construir hasta tres nuevas plantas en toda Europa. 

Además de la ya mencionada en Alemania, llegarían otra para el mismo país, así como otra en Francia e Italia. Por ahora, los planes se han recortado drásticamente y la situación del mercado se complica para una de las empresas más prometedoras del sector.