El fabricante indio Royal Enfield ha confirmado por primera vez un calendario concreto para el debut de su esperada moto eléctrica. Durante una reciente presentación de resultados, su CEO, B. Govindarajan, aseguró que la nueva Flying Flea C6 está “casi lista para producción” y que se verá “en la próxima ventana trimestral”, lo que sitúa su lanzamiento comercial a comienzos de 2026.
Se trata del anuncio más firme hasta la fecha sobre un proyecto que llevaba años generando expectación y que ahora pasa oficialmente de prototipo a modelo de producción.
Una eléctrica con ADN clásico

La Flying Flea C6 será el primer modelo de la nueva submarca eléctrica de Royal Enfield. El nombre rinde homenaje a la moto ligera utilizada durante la Segunda Guerra Mundial, reforzando el vínculo histórico de la compañía con las motos accesibles y de dimensiones contenidas.
Las primeras versiones se mostraron en el salón EICMA 2024 y, un año después, en EICMA 2025, donde el modelo lucía ya un acabado más cercano al definitivo. Su diseño combina estética retro con soluciones modernas, como la llamativa suspensión delantera tipo girder y unas proporciones compactas pensadas para el entorno urbano.
Enfoque urbano y accesible
La Flying Flea C6 no está concebida para competir con motos eléctricas deportivas de altas prestaciones. Su planteamiento apunta a usuarios jóvenes y urbanos que buscan un vehículo práctico, ligero y con una imagen diferenciadora.

Aunque todavía no se han hecho públicos los datos técnicos definitivos (ni potencia, ni capacidad de batería, ni autonomía homologada, todo apunta a que priorizará un rendimiento moderado y un peso contenido. Esta estrategia permitiría mantener un precio competitivo y facilitar el uso diario en ciudad.
En India, algunos medios especializados estiman que el precio podría situarse en torno a los 2.320 euros al cambio de divisa en el mercado local, aunque todavía no hay cifras oficiales para Europa.
Una gama eléctrica en expansión
Royal Enfield también ha confirmado un segundo modelo eléctrico, la S6, con estética scrambler, que llegará tras la C6. Ambos forman parte de la primera ofensiva eléctrica real de la marca, que hasta ahora había centrado su negocio en motos de combustión de media cilindrada.
El movimiento refleja una estrategia prudente pero ambiciosa: apostar por motos eléctricas ligeras, donde el tamaño reducido de la batería ayude a contener costes y peso, en lugar de lanzarse directamente al segmento de grandes modelos eléctricos, donde las ventas han sido más limitadas.
Si cumple con la promesa de ofrecer una moto eléctrica divertida, estilizada y suficientemente práctica para el día a día, la Flying Flea C6 podría convertirse en uno de los lanzamientos más relevantes del sector de las dos ruedas en 2026.