Cupra, tras su independencia de Seat, ha despuntado como marca deportiva. Ha conseguido poner en la calle una gama de modelos muy variada, con sistemas de propulsión de todo tipo, pero hay algo que le falta para consagrarse ante su público: un “halo car”, un modelo que sea una muestra de todo lo que puede ofrecer como fabricante. En realidad, ya anticipó cómo podría ser, aunque por el momento no se haya llevado a la calle: el Cupra DarkRebel.
El prototipo se presentó en el IAA de Múnich de 2023 como resultado de más de 270.000 configuraciones realizadas por usuarios de todo el mundo en su Hyper Configurator. Llamó inevitablemente la atención, pero parecía claro que era un concept car sin visos de llegar a producción, aunque eso es algo que podría cambiar.

Un plan de futuro
Markus Haupt, CEO de Cupra, ha hablado sobre el tema con AutoExpress, haciendo unas declaraciones que abren la puerta a la esperanza: “Sí, para una marca como Cupra, traer un coche como el DarkRebel a las calles es un sueño. Es algo que seguiremos explorando en el futuro; necesitamos asegurar el posicionamiento de la marca. Es un sueño bonito”.
Queda claro que por el momento no es un plan primordial para la marca, que está centrada en este 2026 en el lanzamiento de su modelo de acceso, el Cupra Rval, pero el proyecto podría estar en la hoja de ruta futura de la compañía.
Eso sí, Haupt tiene claro cuál sería uno de los requisitos para que lo viéramos en la calle: “Es fundamental que, cuando tenemos un coche de exhibición como el DarkRebel, el de serie se vea idéntico al de exhibición. Pero a veces, los coches de exhibición sirven para hacer una declaración de intenciones. Y lo logramos con el Dark Rebel y el Tindaya; ya verán que no miento en el futuro”.

Es cierto que, mientras otros fabricantes crean ilusiones en sus seguidores con prototipos que luego no llegan a producción o que, si lo hacen, es en un formato realmente descafeinado, Cupra tiene una trayectoria en la que ha trasladado sus concepts a modelos de calle de manera bastante fiel, siendo uno de los ejemplos paradigmáticos el del Cupra Born. Parece apropiado, por tanto, que se aplique la misma filosofía a lo que sería un modelo de tanta importancia como el DarkRebel.
Un prototipo prometedor
Cuando hace casi tres años vio la luz, el prototipo llamó mucho la atención porque era un deportivo biplaza, completamente eléctrico y que, además, llevaba el agresivo lenguaje de diseño de Cupra hasta el extremo. Medía 4,5 metros de largo, 2,2 metros de ancho y 1,3 metros de alto, otorgando un tercio de su cuerpo al habitáculo y los dos restantes al resto de la carrocería, además de contar con detalles interesantes como unas puertas tipo élitro que al abrirse alcanzaban una altura de 2,2 metros.
Aunque resulta prometedor, Sven Schuwirth, vicepresidente ejecutivo de Ventas y Marketing, se encarga de poner los pies en la tierra: “Un deportivo encajaría a la perfección con la marca Cupra; ¿se acerca este sueño a la realidad? No, por ahora. Un coche estrella debe ser excepcional, pero también visible en la calle, porque así tendremos un impacto real a largo plazo”.
