El lanzamiento del EQS supuso un antes y un después en Mercedes. Aunque nunca ha sido el modelo más popular de la marca alemana, sí que ha sido uno de sus modelos más importantes. Ahora, tras 4 años a la venta, Mercedes actualiza el EQS para corregir todos esos problemas con los que nació. La mayor berlina eléctrica de la casa estrena una larga colección de soluciones técnicas. Mucho mayor que lo que se puede apreciar a simple vista, pues tampoco se puede decir que su diseño haya cambiado mucho. Eso sí, ahora es aerodinámicamente más eficiente con un coeficiente de tan solo 0,20.
Mercedes-Benz ha escuchado al mercado y ha respondido con una actualización técnica sin precedentes. El nuevo EQS 2027 estrena una batería de mayor capacidad (122 kWh) con una química optimizada. Las celdas incorporan ánodos en los que el óxido de silicio se combina con grafito. Esto permite almacenar más energía por kilogramo, aumentando la densidad energética gravimétrica en comparación con la batería de la generación anterior, que utilizaba ánodos de grafito convencionales.
Más autonomía y mejor rendimiento de carga
El resultado es demoledor para la competencia: el modelo EQS 450+ alcanza ahora una autonomía homologada de 926 kilómetros (ciclo WLTP), convirtiéndose una vez más en el coche eléctrico con mayor alcance homologado dentro del territorio de la Unión Europea. De esta forma, Mercedes responde a la amenaza impuesta por fabricantes extranjeros rivales, como Lucid con el Air o BYD con el nuevo Denza Z9.
Este incremento del 13% en el rango no solo se debe a la batería, sino a la adopción de una arquitectura de 800 voltios y a nuevas unidades de propulsión más compactas y eficientes. Además, el sistema de carga rápida permite ahora potencias de hasta 350 kW, lo que se traduce en recuperar 320 km de autonomía en solo 10 minutos. De esta forma, los alemanes corrigen uno de los mayores defectos del EQS original; su estructura de 400 voltios, a pesar de que siga usando la misma plataforma EVA2.
"Steer-by-Wire": el fin de la columna de dirección

Otra gran revolución tecnológica de este EQS, que está dando mucho de qué hablar, es su sistema opcional de dirección electrónica (Steer-by-Wire). Mercedes-Benz es el primer fabricante alemán en llevar esta tecnología a producción, eliminando el vínculo mecánico tradicional. Cada vez son más los fabricantes que optan por esta fórmula, entre ellos Lexus y Tesla, además de numerosas marcas chinas.
A baja velocidad, el sistema es extremadamente directo (apenas hay que girar el volante para aparcar); a alta velocidad, se vuelve más firme y estable. Al no haber conexión física, las sacudidas del asfalto no llegan a las manos del conductor, aunque el sistema simula el tacto de la carretera mediante actuadores digitales. El sistema cuenta con dos vías de señal independientes y una fuente de alimentación de respaldo. En el improbable caso de fallo total, el coche puede guiarse mediante la dirección del eje trasero (de 10 grados) y frenadas selectivas de las ruedas.
Estética clásica y Hyperscreen

Mercedes-Benz también ha aprovechado para cambiar el diseño frontal del EQS, dándole un aire más majestuoso y tradicional. Los faros y la franja luminosa se fusionan ahora en una sola unidad, y el panel frontal puede incluir el icónico patrón de estrellas de Mercedes iluminado. En el interior, el sistema operativo MB.OS toma el control total de la Hyperscreen de 55 pulgadas que llega de serie, utilizando inteligencia artificial para simplificar los menús y colocar las aplicaciones más usadas siempre a la vista mediante una barra de tareas dinámica.
El Mercedes EQS 2027 llegará a los concesionarios españoles a finales de 2026. Con casi 1.000 kilómetros de autonomía teórica, suficiente para viajar de Madrid a Sevilla o de Madrid a Barcelona, ida y vuelta, sin necesidad de parar. Al menos eso es lo que dice la teoría, pero habrá que comprobar si realmente es así. En cuanto a precios, teniendo en cuenta la colección de novedades técnicas y tecnológicas, se espera que las tarifas aumenten sensiblemente con respecto a las actuales, superando fácilmente la barrera de los 125.000 euros para el modelo de acceso.