Quedarse averiado en el interior de un túnel es una de las situaciones más peligrosas a las que se puede enfrentar un conductor por la reducida visibilidad, el espacio limitado y la proximidad del tráfico en ambos sentidos.
Ante un fallo mecánico o un incidente que detenga un vehículo, la Dirección General de Tráfico (DGT) insiste en la necesidad de actuar con rapidez, prudencia y siguiendo un protocolo claro para minimizar riesgos y evitar que la emergencia se convierta en un accidente mayor.

Los consejos para actuar en un túnel
En España existen más de 400 túneles, que suman más de 1.000 kilómetros de vía, y, aunque forman parte de rutas habituales, la combinación de condiciones (oscuridad, estrechez, ruido y flujo constante de vehículos) requiere una preparación y respuesta que muchos conductores desconocen o pasan por alto.
El primer paso cuando un coche se detiene dentro de un túnel es mantener la calma e intentar, si es posible, desplazar el vehículo hasta una zona de emergencia o hacia la derecha, donde entorpezca lo menos posible el paso.
Una vez inmovilizado, la prioridad es alertar al resto de conductores: hay que apagar el motor y activar las luces de emergencia (warning) para señalizar visiblemente el problema a quienes se aproximan.
Después, se recomienda colocar el chaleco reflectante y la baliza de emergencia V16 en el techo del coche o en un punto alto visible, siempre con precaución de no salir del vehículo sin asegurarse primero de que no existen riesgos adicionales por el tráfico.
A continuación, se debe solicitar ayuda a través del teléfono móvil o del poste de socorro más cercano, y finalmente, si las circunstancias lo permiten, tanto el conductor como los ocupantes deben abandonar el vehículo por la zona más segura posible y dirigirse hacia una salida o refugio próximo, evitando transitar por la calzada o zonas con circulación activa.
Una de las principales dudas que plantean situaciones como ésta es qué sucede si se carece de cobertura móvil dentro del túnel, algo relativamente frecuente en tramos largos o zonas subterráneas sin antenas cercanas.
La DGT ha aclarado que la nueva baliza de emergencia V16 conectada seguirá cumpliendo su función incluso sin señal convencional: su sistema de luz intermitente es totalmente independiente de la red móvil, por lo que puede alertar visualmente a otros conductores aunque no exista cobertura de telefonía.
Asimismo, la baliza está diseñada para operar con tecnología IoT (Internet de las Cosas) mediante redes especializadas que pueden funcionar en condiciones difíciles, y aunque incluso estas redes no estén disponibles, el dispositivo seguirá emitiendo luz intermitente como señal de advertencia para otros usuarios de la vía.
Actualmente, a partir del 1 de enero de 2026, la baliza V16 conectada sustituye definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia como único medio legal para señalizar un vehículo inmovilizado por avería o accidente en España, con el objetivo de reducir los riesgos que conlleva salir del coche para colocar los triángulos, especialmente en túneles o carreteras de alta velocidad.

La DGT ha recordado que cada año fallecen en torno a 25 personas atropelladas en carretera al intentar señalizar una avería, muchos de ellos al descender del vehículo para instalar los triángulos, motivo que ha impulsado esta normativa centrada en la seguridad vial y la protección de los ocupantes.
La baliza V16 tiene como función principal hacer visible, mediante una luz intermitente de alta intensidad y 360 grados, un vehículo parado para que los demás conductores puedan detectar la emergencia con tiempo suficiente para moderar la velocidad y tomar distancias de seguridad. Además, los modelos conectados están preparados para transmitir la ubicación del incidente a la plataforma DGT 3.0 en tiempo real, lo que permite que servicios de emergencia, paneles de mensaje variable y aplicaciones de movilidad informen a otros usuarios sobre la presencia de un vehículo inmovilizado en un túnel o en cualquier tramo de carretera.
Aunque no sustituye, en ningún caso, a la obligación de contactar con los servicios de asistencia o con la aseguradora, esta combinación de señal visual y conectividad busca elevar notablemente la seguridad de los conductores y ocupantes en una de las situaciones más delicadas que puede afrontar cualquier usuario de la vía.