Rivian se encuentra en un punto clave de dentro de su corta trayectoria. Tras unos años únicamente con una dupla de modelos (los R1) que perfil más exclusivo y caro, ha puesto en el mercado el Rivian R2, al que tildan de asequible, aunque su precio de partida por el momento es de 57.000 dólares, con una versión de 45.000 en el horizonte.
Ahora la empresa tiene que decidir que hacer, ya que está a las puertas de una nueva etapa en la que tiene el potencial para ampliar su gama acercándose a nuevos segmentos en los que no ha estado nunca, muchos de ellos por debajo de su oferta actual, lo que podría multiplicar sus ventas a niveles nunca vistos dentro de la compañía.

Un mar de posibilidades
El CEO de la misma RJ Scaringe, es proclive a hablar sin tapujos sobre el estado de la marca, su situación y los pasos que quieren dar. En una entrevista admite que el mercado es enorme y que hay muchos huecos que rellenar con hipotéticos nuevos vehículos: “Oh, creo que hay... quiero decir, ya me han oído hablar de esto antes. Creo que en el mundo de los vehículos electrificados hay muchos segmentos diferentes que todavía no han sido abordados. El primero, que realmente sigue sin cubrirse, es el auténtico SUV de tamaño medio. Hoy no existe un gran SUV mediano eléctrico que los consumidores puedan comprar. Hay crossovers medianos, pero no SUV de verdad”.
Su enfoque, claro está, es desde el punto de vista del mercado estadounidense, del que ha dicho en más de una ocasión que no dispone de una oferta de vehículos de calidad suficientes, motivo que tacha como uno de los principales por los que los conductores no dan el salto a los coches eléctricos. Lógicamente, es una afirmación que no tiene tanto sentido si se mira a Europa, donde la oferta de este tipo de vehículos es mucho mayor.
“En el segmento de las camionetas compactas creo que hay una gran oportunidad. También en la idea de los crossovers orientados a la aventura. Creo que ahí hay una gran oportunidad, de ahí el R3. Luego está el R4. También debemos reconocer que sobre esta plataforma habrá productos que irán más allá del R2 y el R3, y tenemos que valorar qué desarrollamos después. Debemos decidir cuál es el siguiente conjunto de productos que lanzaremos”, explicaba.
Establecer la hoja de ruta
Es un cambio de realidad notable para la compañía, pasar de una gama muy reducida a abrirla a productos de mayor volumen. Eso, sin embargo, puede suponer acabar perdiendo el foco, así que conviene analizar la situación para decidir cuál va a ser su camino a seguir.
“Hemos pensado en versiones R2T e incluso en cosas que van más allá. Solo diría que la plataforma es capaz de hacer muchísimas cosas. El verdadero desafío que tenemos es decidir qué hacer. Hay tantas propuestas interesantes que podríamos crear que, como empresa, necesitamos centrarnos en cuál será el próximo producto o el próximo grupo de productos que aporte más valor y genere más entusiasmo en torno a la compañía. Eso es lo que nos llevó a la gama de productos de la que hemos hablado públicamente: el R2 y el R3”, comenta en su entrevista con TheDrive.
Por el momento, aunque el abanico de posibilidades es enorme, no quieren abarcar más de lo que pueden gestionar: “Creo que el R3X fue una muy buena señal. Esa era precisamente su intención, aunque probablemente pasó más desapercibido de lo que esperábamos: mostrar el tipo de cosas que podrían llegar en el futuro. Demostrar que sobre la plataforma del R3 existe una variante única y que sobre la plataforma del R2 también podrían existir variantes especiales. Se pueden hacer muchísimas cosas. Por eso, a largo plazo, no descartaría nada. Pero en el futuro inmediato no esperaría ninguna de esas variantes tan diferentes. Por ahora seguiremos centrados en el R2”.

