Si quieres pintar un vado en tu vivienda no te la juegues: esta es la forma correcta de hacerlo sin que el ayuntamiento te sancione

Un vado permanente tiene que ser oficial para ser operativo y colocar uno casero puede ser incluso sinónimo de multas.

vado permanente
Un vado permanente. Generado con Gemini.
06/03/2026 14:00
Actualizado a 06/03/2026 14:00

Tener un garaje en casa no significa que puedas impedir que otros coches aparquen delante de tu puerta. Pintar una línea amarilla o colocar un cartel improvisado para evitar que estacionen frente a la vivienda es una práctica bastante habitual en muchas calles españolas, pero también una de las más arriesgadas ya que, sin autorización municipal, ese “vado casero” no tiene ningún valor legal e incluso puede acabar en sanción. La única forma correcta de hacerlo es solicitar un vado permanente autorizado por el ayuntamiento.

El vado permanente es una licencia administrativa que concede el consistorio para reservar un espacio de la vía pública con el objetivo de facilitar la entrada y salida de vehículos a un inmueble, ya sea un garaje o un aparcamiento privado. Esta autorización, además, suele implicar también el rebaje del bordillo o la adaptación de la acera para que los coches puedan entrar y salir de manera más sencilla.

propietario vado no puede aparacar su plaza garaje multa
El propietario del vado no puede aparcar delante.

Es necesario que sea un vado oficial

Lo primero que hay que tener claro es que no basta con pintar el suelo o colocar un cartel comprado por internet. La señal que identifica legalmente un vado es la placa oficial de “vado permanente”, una señal regulada que incluye el nombre del municipio, el número de licencia y, en algunos casos, el horario en el que está en vigor. Si no cuenta con estos elementos y con la autorización correspondiente, cualquier conductor podría aparcar delante sin riesgo de multa.

La señal oficial en concreto es la R-308 e, que indica un vado permanente y la prohibición de aparcar delante de él. Es una de las múltiples variaciones de la señal R-308 y su diseño es como esta, pero rodeada por un círculo amarillo en el que pone “salida de vehículos”. Para que sea legal es necesario que aparezca el número de licencia, el título de vado y el horario en el que está activo (que puede ser permanente o en una franja horaria determinada). Además, en función del municipio hay variaciones, como el nombre del ayuntamiento correspondiente en la parte superior o la presencia o no del texto “vado permanente” en la sección inferior.

Cómo conseguir un vado permanente

El procedimiento para obtener la licencia es relativamente sencillo, aunque puede variar ligeramente según el lugar. En general, el interesado debe presentar una solicitud en el ayuntamiento acompañada de varios documentos: una copia del DNI, el título de propiedad o acreditación del uso del inmueble, una justificación de la necesidad del vado y un plano de situación donde se indique el acceso al garaje.

Una vez se haya aprobado la solicitud, el ayuntamiento autoriza la instalación de la señal correspondiente y registra la licencia. A cambio de ésta, el titular del vado debe pagar una tasa municipal anual, cuyo importe depende de factores como el tamaño del acceso, la categoría de la calle, el número de plazas de garaje o el municipio del que se trate. En España, el coste puede oscilar desde unos 50 o 70 euros al año hasta cantidades muy superiores.  

Cuando el vado permanente está establecido de manera legal, prohíbe el estacionamiento de cualquier vehículo delante. Esto es importante porque ni siquiera el dueño del inmueble tiene permiso para aparcar en frente. Si alguien aparca delante, es legítimo avisar a la policía local o solicitar la retirada del vehículo mediante grúa municipal. Este comportamiento está tipificado como una infracción y suele conllevar una multa de hasta 200 euros, que puede reducirse a 100 si se paga en el plazo voluntario.