La escalada del precio de los carburantes vuelve a colocar el consumo en el centro del debate. En pleno repunte del petróleo, con el barril Brent que antes del conflicto se movía en torno a los 70 euros y que ahora se ha estabilizado por encima de los 100 euros, la subida de la gasolina y del gasóleo se ha extendido a escala mundial y ya ha provocado problemas de abastecimiento en algunos países.
En ese contexto, Bruselas ha reclamado recortes en el uso de combustibles fósiles y ha puesto sobre la mesa un paquete de cuatro medidas para rebajar la demanda.

El empresario ‘defensor’ de los conductores
Entre las voces consultadas figura Joseba Barrenengoa, fundador y consejero delegado de Easygas, una red de estaciones de servicio que la propia compañía presenta como una referencia en el norte de España con 20 estaciones de servicio. El empresario se ha convertido en uno de los portavoces más visibles del sector por su defensa de los conductores y por sus críticas a las prácticas de las grandes petroleras.
Barrenengoa considera acertado el planteamiento europeo y sostiene que las medidas propuestas no tienen nada de novedoso, sino que responden a una idea básica de eficiencia: cuanto menos se usa el vehículo, menos se gasta.
En su opinión, reducir la velocidad, fomentar el teletrabajo, organizar rotaciones de coches según la matrícula o compartir trayectos son fórmulas útiles para contener el consumo en un momento de presión sobre los precios.
El empresario insiste en que el ahorro empieza por cambiar hábitos. A su juicio, el problema no se limita al precio en surtidor, sino a la dependencia cotidiana del coche privado para desplazamientos que podrían resolverse de otra manera. De ahí que presente estas recomendaciones como una llamada a la contención individual más que como una solución técnica compleja: si el coche no se mueve, no consume; y si se circula menos, la factura baja.

La visión de Barrenengoa encaja con el perfil de un empresario que ha construido su discurso público desde el terreno del carburante. La web de Easygas lo presenta como fundador y CEO de la cadena, nacida tras su entrada en el negocio en León y desarrollada después con una primera estación en Galdakao en 2012. La compañía explica que basó su crecimiento en márgenes ajustados y en vender más volumen a menor precio por litro, una fórmula que ha hecho de Easygas una marca reconocible dentro del segmento low cost.
En esa línea, su argumento económico es sencillo: un pequeño cambio de velocidad puede traducirse en menos consumo, y una decisión tan elemental como no coger el coche evita directamente gastar combustible. Por eso, cuando Bruselas plantea bajar ritmos de circulación, promover el trabajo a distancia o reorganizar el uso de los vehículos, Barrenengoa ve más una cuestión de sentido común que una política extraordinaria. En su lectura, el debate sobre el combustible no se resolverá solo con grandes anuncios, sino con cambios cotidianos en la forma de desplazarse.