Un conductor de 31 años falleció tras un grave accidente ocurrido en Chengdu, en el que se vio implicado un vehículo de Xiaomi. Según un informe forense difundido por la revista económica china Caixin, el coche circulaba a 167 km/h en el momento de la colisión y las puertas no pudieron abrirse desde el exterior después de que el sistema eléctrico de bajo voltaje quedara inoperativo.
El siniestro tuvo lugar alrededor de las 3:00 de la madrugada en la avenida Tianfu Sur. El vehículo impactó contra otro automóvil, cruzó la mediana central y posteriormente se incendió. El conductor, identificado como Deng, dio positivo en alcohol.
Velocidad muy elevada antes del impacto

El informe del Centro de Evaluación Judicial de Transporte Huaxi de Sichuan detalla que el coche alcanzaba aproximadamente 203 km/h tres segundos antes del choque. En el momento del primer impacto la velocidad era de 167 km/h y descendió a 138 km/h cuando colisionó contra la barrera central.
Estos datos refuerzan la conclusión oficial que atribuye la responsabilidad principal del accidente al conductor por exceso de velocidad y conducción bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, el caso ha generado una fuerte polémica por lo ocurrido tras el impacto.
Puertas bloqueadas tras perder energía
El aspecto más controvertido del informe es la constatación de que las puertas no pudieron abrirse desde el exterior porque la colisión provocó la pérdida de alimentación del sistema de bajo voltaje, desactivando la función eléctrica de apertura.
El vehículo contaba con botones eléctricos en las manillas exteriores, pero no disponía, según el informe citado, de tiradores mecánicos de emergencia accesibles desde fuera que funcionaran sin energía.
Testigos presenciales relataron que varios transeúntes intentaron abrir las puertas sin éxito. En un vídeo difundido en redes sociales se observa a una persona tirando con fuerza de la puerta del conductor hasta perder el equilibrio, sin lograr abrirla. Otro testigo consiguió romper una ventanilla con una herramienta e intentó accionar la manilla interior, pero tampoco logró desbloquearla antes de que se produjera una explosión bajo el vehículo.
Debate sobre seguridad y normativa
El modelo implicado ha sido identificado por medios locales como un Xiaomi SU7. Este sería el tercer incidente con incendio de un vehículo de Xiaomi y el segundo en el que surgen dudas sobre la apertura de las puertas tras un choque.
En marzo del año pasado, otro Xiaomi SU7 sufrió un accidente mortal en la provincia de Anhui, lo que ya había generado debate sobre los sistemas de desbloqueo en situaciones de emergencia.
En respuesta a estas preocupaciones, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China aprobó en enero nuevas normas obligatorias para los tiradores de las puertas. La regulación exigirá que todos los vehículos incorporen mecanismos mecánicos que funcionen sin energía, incluso en caso de fallo de batería o incendio. Los fabricantes deberán aplicar estos cambios en nuevos modelos antes de 2027 y en los existentes antes de 2029.
La familia pide más investigación
La familia del fallecido ha impugnado la determinación de responsabilidad total del conductor. Su abogado sostiene que, aunque la conducción imprudente pudo causar el choque, eso no resuelve las posibles deficiencias de seguridad que habrían impedido la evacuación tras el impacto.
El caso ha reavivado el debate público en China sobre la seguridad de los vehículos eléctricos, especialmente en lo relativo al diseño de puertas y a la gestión de incendios tras colisiones.