La rapidez de recarga se ha convertido en uno de los principales argumentos de venta dentro del mercado del coche eléctrico. En los últimos meses se ha podido ver cómo fabricantes chinos anunciaban sistemas capaces de recuperar cientos de kilómetros de autonomía en apenas unos minutos. De hecho, BYD ya firma tiempos de 9 minutos para recargas casi completas. Sin embargo, en Europa el calendario parece ser mucho más lento. Volkswagen ha reconocido que esta tecnología todavía necesitará tiempo antes de llegar al gran público.
Según ha confirmado el propio jefe de Ventas de Volkswagen, Martin Sander, la marca alemana estima que los coches eléctricos capaces de realizar cargas extremadamente rápidas no estarán disponibles de forma masiva hasta comienzos de la próxima década. Sin embargo, también admitió que esta tecnología ya existe y está siendo puesta a prueba en laboratorio.

Volkswagen pide paciencia para la recarga rápida
El directivo explicó que la posibilidad de recargar la batería en apenas cinco minutos representa uno de los grandes objetivos de la industria, pero también uno de los mayores desafíos técnicos. Aunque ya existen avances significativos en determinados mercados, Volkswagen considera que todavía es necesario madurar tanto la tecnología de las baterías como la infraestructura necesaria para soportar estas elevadas potencias de carga.
Las cifras que manejan desde el grupo alemán sitúan el desembarco de esta solución hacia los primeros años de la década de 2030. Es decir, los conductores que esperan que repostar electricidad sea tan rápido como llenar un depósito de gasolina deberán seguir esperando algunos años más, al menos si hablamos de modelos destinados al mercado generalista.
Actualmente, la mayoría de los eléctricos europeos más avanzados permiten recuperar del 10 al 80% de la batería en tiempos que suelen oscilar entre los 18 y los 30 minutos, dependiendo del modelo y de las condiciones de carga. Aunque estas cifras han mejorado notablemente respecto a hace apenas cinco años, todavía están lejos de esos cinco minutos que algunas compañías prometen alcanzar en el futuro.

Martin Sander admite que esto ya se puede hacer en laboratorio
En su intervención con el medio t-online, Sander confirmó: “Ya podemos hacerlo en el laboratorio. Podremos hacerlo muy pronto, pero a un precio muy elevado y para un número muy selecto de clientes. Alrededor del comienzo de la próxima década, si tuviera que comprometerme con un plazo”.
A esto, el responsable también añadió que, en Volkswagen, están viendo un incremento notable en el interés de los clientes por los coches eléctricos. “Nos sorprende un poco la fuerte demanda de vehículos eléctricos”. Además de por los incentivos alemanes a la compra de estos, Sander también lo atribuye a que la tecnología alternativa (motores de combustión) ha tocado techo y la experiencia de conducir un modelo ‘cero emisiones’ cada vez es más positiva. “Casi nadie que haya conducido un coche eléctrico quiere volver a un motor de combustión”, concretó el responsable.
El principal reto es el coche, pero también la infraestructura
Desde la propia compañía alemana reconocen que el desafío no depende exclusivamente de desarrollar baterías capaces de admitir potencias muy elevadas. También será imprescindible contar con una red de estaciones preparada para suministrar esa enorme cantidad de energía de manera estable y segura.

En este sentido, la infraestructura europea continúa evolucionando, pero hacerlo al ritmo que exige esta nueva generación de vehículos requerirá inversiones multimillonarias. Los puntos de carga ultrarrápidos deberán multiplicarse y, además, las redes eléctricas tendrán que adaptarse para soportar una demanda energética mucho más intensa.
Todo ello explica por qué fabricantes tradicionales como Volkswagen optan por transmitir un mensaje de prudencia. Frente a los anuncios más ambiciosos procedentes de algunos competidores asiáticos, la compañía alemana prefiere fijar expectativas realistas sobre cuándo estas innovaciones podrán extenderse realmente entre millones de usuarios.