Philippe Schwoerer, un supervisor de eficiencia energética francés, tiene una historia peculiar. Tras conducir un Peugeot 306 diésel hasta los 660.000 km, decidió repetir la jugada con una furgoneta eléctrica, un Peugeot Partner Electric, y hoy ya suma 200.000 km sin que el vehículo “parezca aflojar” pese al uso con carga.
Compró el Partner en 2018 después de que hubiera servido casi un año como modelo de exposición, un punto que le permitió conseguir un buen descuento. De hecho, cuando la sacó del concesionario tenía tan solo 10 kilómetros y su precio fue reducido de 31.990 euros a 15.500 euros finales tras ayudas y un descuento especial.

Una furgoneta eléctrica de la vieja escuela
La Partner de Philippe pertenece a una generación que arrancó en 2013 y llegó hasta el relevo del e-Partner de 2021. Su ficha técnica refleja el enfoque pragmático de aquellos años, con 49 kW (67 CV) de potencia, 200 Nm de par, una velocidad punta de 110 km/h y sin grandes alardes.
Con una batería de iones de litio de 22,5 kWh, la autonomía NEDC rozaba los 170 km. La carga rápida a 50 kW existía, pero era opcional y además dependía de conector CHAdeMO, un detalle que condiciona su uso fuera del radio habitual.
Ese radio habitual es el que explica su kilometraje. En 2021 compró una antigua escuela a 97 km de su casa para convertirla en pequeños apartamentos amueblados, donde Philippe va con la furgoneta usualmente.
Este francés cuenta que se quedó sin batería por primera vez a 500 metros del trabajo en una mañana de -5 ºC, con el vehículo durmiendo en la calle, material cargado y un desvío inesperado que añadió 2 km. Incluso tuvo que insistir a la asistencia para que lo llevasen al destino y no a un cargador rápido que, en su caso, no le solucionaba nada.
Conducción en invierno y consumo real
Su receta para exprimir cada kilómetro es radical, pero coherente con el tamaño de la batería y el tipo de rutas. Asegura que en invierno no usa calefacción, baja la ventilación al mínimo y se apoya en un pañuelo para reducir la humedad en el parabrisas. En un tramo con límite de 110 km/h dice que no pasa de 90 km/h y que así logró una vez 177 km con una sola carga.
En consumos, su experiencia muestra una diferencia moderada entre recargas, siempre dentro de una conducción muy ahorradora. En condiciones meteorológicas normales habla de 12,9 a 13,5 kWh/100 km, y en frío intenso de 14,5 kWh/100 km, además de aprovechar la orografía para recuperar batería.

La parte que más llama la atención en un vehículo con este kilometraje es el mantenimiento. Philippe afirma que, fuera de un accidente serio que tuvo, solo ha cambiado dos veces la bombilla del faro delantero izquierdo, que la batería de 12 V sigue siendo la original y que las revisiones salieron perfectas. En su caso, lo que sí ha tenido que sustituir con frecuencia es el cable del módulo de recarga.
Dicho accidente importante llegó con 197.500 km, cuando esquivó un animal y acabó empotrado contra un peral, con el techo abollado por la caída del ábrol. Aun así, la aseguradora aprobó un presupuesto de 10.000 euros porque el modelo no era fácil de reemplazar, aunque la reparación se alargó por la espera de piezas procedentes de España y el coche, ya reparado, se negó a avanzar.
El desenlace fue el cambio del reductor, la caja de engranajes que va entre el motor y las ruedas, y el propio Philippe apunta a una causa tan absurda como creíble. Cree que el frenazo brusco del motor al impacto pudo romper una simple pieza de goma de 2 euros que hace de intermediario entre el motor y el reductor, un detalle que ilustra cómo una avería pequeña puede dejarte tirado si llega en el momento equivocado.
Con el contador rozando los 200.000 km, su conclusión es pragmática. Da por hecho que la furgoneta es invendible a ese kilometraje y por eso se la queda, y pone un límite mental de 2.000 euros a futuras reparaciones, por encima del cual no le compensa seguir. Como alternativa, ya tiene un Volkswagen e-Up! de 2020 que compró por 8.000 euros y que valora por su carga en corriente continua de 40 kW, aunque reconoce que prefiere la postura y la practicidad de la Partner.
