Así es la primera ambulancia solar del mundo: recorre hasta 715 km y lleva un hospital allí donde no hay electricidad

La Stella Juva tiene como objetivo llevar los sistemas y dispositivos propios de los hospitales a lugares recónditos.

Stella Juva
Cuenta con un desfibrilador externo automático, un equipo portátil de rayos X y un ecógrafo.
15/08/2026 11:30
Actualizado a 15/08/2026 11:30
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La movilidad sostenible ha encontrado una nueva aplicación más allá del transporte de personas o mercancías: un grupo de estudiantes de la Universidad Tecnológica de Eindhoven (Países Bajos) ha desarrollado Stella Juva, un prototipo de ambulancia eléctrica alimentada por energía solar concebida para prestar asistencia sanitaria en zonas remotas donde el acceso a la electricidad, el combustible o la infraestructura médica es muy limitado.

El proyecto, presentado por el equipo Solar Team Eindhoven, aspira a demostrar que la tecnología fotovoltaica también puede convertirse en una herramienta para mejorar el acceso a la sanidad en regiones aisladas. Yarno Basten, responsable de alianzas de Solar Team Eindhoven, explica: “Queremos inspirar a los profesionales de la salud, a las empresas y a otras organizaciones para que generen un impacto social a través de la tecnología. Si veintitrés estudiantes pueden lograr esto en un solo año, se demuestra lo que es posible cuando la industria tecnológica y las organizaciones sociales colaboran”.

Stella Juva 1
Quiere llevar la atención sanitaria a poblaciones aisladas.

Hasta 715 km de autonomía

El vehículo ha sido diseñado como una clínica móvil capaz de desplazarse por terrenos difíciles y, al mismo tiempo, suministrar electricidad tanto a sus sistemas de propulsión como al equipamiento médico que transporta. Para ello, integra una amplia superficie de paneles solares sobre el techo y una batería de gran capacidad que permite mantener la operatividad incluso durante la noche o cuando la radiación solar es insuficiente. En condiciones óptimas, el prototipo puede alcanzar una autonomía de hasta 715 km y una velocidad máxima de 120 km/h, cifras que buscan garantizar su utilidad en desplazamientos de larga distancia entre poblaciones con escasos recursos sanitarios.

El objetivo del proyecto no es únicamente trasladar pacientes, sino ofrecer atención médica allí donde no existen centros de salud permanentes. La Stella Juva incorpora un completo equipamiento sanitario que incluye un desfibrilador externo automático, un equipo portátil de rayos X, un ecógrafo y otros dispositivos esenciales para realizar diagnósticos y tratamientos básicos sin depender de una conexión a la red eléctrica. Toda esta instrumentación puede alimentarse directamente con la energía generada por los paneles solares, lo que convierte al vehículo en una unidad completamente autónoma desde el punto de vista energético.

Un vehículo pensado para países en desarrollo

La iniciativa responde a una realidad que afecta a numerosos países en desarrollo, donde millones de personas viven a varias horas de distancia del hospital más cercano y las ambulancias convencionales encuentran dificultades para operar debido al mal estado de las carreteras, la falta de combustible o la inexistencia de puntos de recarga para vehículos eléctricos.

Tras su presentación, el siguiente paso será comprobar el comportamiento del vehículo en condiciones reales. El prototipo estará durante el mes de agosto en Kenia para someterse a un programa de pruebas junto con la organización Amref Health Africa, una de las principales entidades sanitarias del continente. Allí se evaluará su capacidad para desplazarse por pistas sin pavimentar, transportar pacientes, alimentar de forma continua el equipamiento médico y mantener la autonomía energética durante jornadas completas de trabajo alejadas de cualquier infraestructura eléctrica.

Los responsables del proyecto consideran que estas pruebas permitirán validar no solo el funcionamiento técnico del vehículo, sino también el potencial de la energía solar como herramienta para mejorar la atención médica en regiones con escasos recursos. La intención es analizar cómo responde el sistema en situaciones reales de carga, temperatura, estado de las carreteras y utilización del equipamiento sanitario.

Femke Maurits, responsable de alianzas de Amref Health Africa en los Países Bajos, declara: “Para millones de personas, una buena atención sanitaria sigue estando fuera de su alcance. El acceso a la atención médica no debería depender de si se dispone de electricidad o combustible. En zonas remotas, el personal sanitario a veces recorre grandes distancias en bicicleta y no siempre se cuenta con un suministro energético fiable. Esto es fundamental, por ejemplo, para mantener las vacunas refrigeradas o utilizar equipos médicos”.