La aventura eléctrica de Harley-Davidson atraviesa su momento más delicado. LiveWire, la marca que nació para convertir al fabricante estadounidense en uno de los protagonistas de la nueva generación de motocicletas eléctricas, se enfrenta a una crisis financiera que amenaza su continuidad.
Y la respuesta de su matriz es cada vez más contundente: no seguirá poniendo dinero para mantenerla a flote.

Harley-Davidson no piensa seguir pagando sus pérdidas
El mensaje llega en un momento especialmente complicado. LiveWire ha reconocido oficialmente que existen dudas sustanciales sobre su capacidad para continuar operando durante los próximos doce meses. No ha anunciado una declaración formal de quiebra, pero la posibilidad de tener que acometer una reestructuración profunda está encima de la mesa.
El nuevo consejero delegado de Harley-Davidson, Artie Starrs, ha dejado clara la posición de la compañía durante la presentación de los resultados del tercer trimestre de 2026.
Su mensaje es inequívoco: Harley-Davidson no tiene intención de seguir financiando las pérdidas operativas de LiveWire. La marca tendrá que encontrar otras fuentes de capital para mantener su actividad.
La decisión tiene especial trascendencia porque Harley-Davidson continúa siendo el accionista mayoritario de LiveWire, aunque esta última cotiza de forma independiente en la Bolsa de Nueva York desde septiembre de 2022.
Por tanto, no estamos ante una empresa completamente desvinculada de su creador, sino ante una compañía participada mayoritariamente por Harley-Davidson que tendrá que buscar su propia solución financiera.
Las cifras explican la gravedad de la situación
Los últimos resultados financieros de LiveWire, correspondientes a los nueve primeros meses de 2026, muestran un desequilibrio considerable entre ingresos y gastos.
La compañía registró unos ingresos de 22,1 millones de dólares (unos 19 millones de euros), pero acumuló unas pérdidas operativas de 53,2 millones de dólares. El resultado neto fue todavía peor: 55 millones de dólares en pérdidas.
La tesorería también se está reduciendo rápidamente. A 30 de septiembre de 2026, LiveWire disponía de 39,9 millones de dólares en efectivo, frente a los 82,8 millones con los que había terminado 2025. Es decir, había perdido más de la mitad de su colchón de liquidez en apenas nueve meses.
Ante este escenario, el consejo de administración constituyó el 22 de octubre un comité especial de reestructuración y nombró a Roy Gallagher responsable de dirigir este proceso. Entre sus competencias se encuentran estudiar nuevas vías de financiación, una posible ampliación de capital, la entrada de socios, una venta o una reestructuración empresarial.
La compañía también ha retirado sus previsiones de pérdidas para el conjunto de 2026, que anteriormente situaban el resultado operativo negativo entre 70 y 80 millones de dólares.

De prometer 100.000 unidades a vender unos cientos de motos
El problema de LiveWire no es nuevo. La marca fue presentada oficialmente como división independiente de motocicletas eléctricas en 2021, aunque el proyecto eléctrico de Harley-Davidson había comenzado varios años antes.
En su presentación a los inversores, antes de salir a bolsa, la compañía manejaba unas expectativas extraordinariamente ambiciosas: alcanzar aproximadamente 100.000 unidades anuales en 2026 y acercarse a los 1.800 millones de dólares de facturación.
Es importante precisar que aquellas previsiones contemplaban el conjunto de su negocio eléctrico, incluyendo motocicletas, bicicletas eléctricas y productos infantiles de la marca STACYC.
La realidad ha sido muy diferente. En 2025, LiveWire envió solamente 653 motocicletas eléctricas, frente a las 612 del ejercicio anterior. Su facturación total fue de 25,7 millones de dólares, mientras que las pérdidas operativas alcanzaron los 75 millones.
La compañía ha conseguido mejorar sus resultados respecto a 2024, cuando perdió alrededor de 110 millones de dólares, pero esa reducción de las pérdidas no ha sido suficiente para construir un negocio económicamente sostenible.
Todavía intenta encontrar una salida comercial
Paradójicamente, LiveWire presenta algunos indicadores comerciales positivos. Durante el tercer trimestre de 2026 entregó 241 motocicletas eléctricas, un 31 % más que en el mismo periodo del año anterior. Los ingresos de esta división crecieron hasta los 2,7 millones de dólares.
Además, la empresa asegura disponer del 80 % del mercado estadounidense de motocicletas eléctricas homologadas para carretera con más de 50 kW de potencia. Es una cuota elevada, pero corresponde a un segmento muy concreto, no al conjunto del mercado de motocicletas.
También está intentando ampliar su catálogo para llegar a nuevos clientes. Las nuevas S4 Honcho Trail y S4 Honcho Street ya han comenzado a llegar al mercado estadounidense, con entregas europeas previstas para el otoño de 2026.
Sin embargo, aumentar las ventas no garantiza la rentabilidad. La división de motocicletas eléctricas perdió 17 millones de dólares solamente durante el tercer trimestre, una cantidad muy superior a sus ingresos de ese periodo.

¿Desaparecerá LiveWire o volverá a Harley-Davidson?
La situación abre diferentes escenarios. LiveWire podría conseguir financiación externa, encontrar un socio industrial o terminar en manos de otro fabricante interesado en su tecnología y sus plataformas eléctricas.
Otra posibilidad sería que Harley-Davidson decidiese conservar los proyectos con mayor potencial e integrarlos de nuevo en su propia estructura, aunque por ahora no existe ningún anuncio que confirme esa operación.
Lo que sí parece descartado, al menos por el momento, es que Harley-Davidson continúe cubriendo indefinidamente las pérdidas de su filial.