Híbridos y Eléctricos

PROYECTO DE ADIF

Ferrolinera, la red de recarga de vehículos eléctricos con energía de los trenes

Adif pone en servicio un sistema de recarga rápida de vehículos eléctricos en la Ferrolinera de la estación de Málaga María Zambrano.

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El proyecto Ferrolinera permitirá la recarga de vehículos eléctricos en las estaciones de Adif.

La 'Ferrolinera', el punto de recarga de coches eléctricos que Adif tiene habilitado en la estación ferroviaria de Alta Velocidad de Málaga, ha ampliado su servicio con la puesta en marcha de un sistema de carga rápida para coches eléctricos.

Esta modificación ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Málaga a través de Promálaga, que ha facilitado un cargador rápido que permite hasta dos recargas simultáneas: una a través de los conectores Chademo o CCS Combo (hasta 50 Kw en corriente continua) y la otra en conector estándar (hasta 43 Kw en corriente alterna). 

Los usuarios de esta 'Ferrolinera', ubicada en nivel 1 del aparcamiento subterráneo de la estación de Málaga María Zambrano, disponen de una hora de aparcamiento gratis por la ocupación de la plaza asociada al punto de recarga.

Completará este sistema un segundo punto de recarga rápida en el exterior de la terminal, para lo cual se llevará a cabo una actuación de refuerzo de la acometida y el desarrollo de un convertidor para un mejor aprovechamiento de la energía de frenado de los trenes, desde los 25.000 voltios en corriente alterna de catenaria a los 400 voltios en corriente alterna de los puntos de recarga. Cuando se complete esta actuación, prevista en los próximos meses, los dos puntos de recarga estarán alimentados por la energía recuperada del frenado de los trenes. 

Con el desarrollo e implementación de estas 'ferrolineras', la empresa pública gestora y promotora de la red ferroviaria pretende "contribuir a impulsar la industria del vehículo eléctrico y la movilidad sostenible".

Las 'ferrolineras' son el fruto de una iniciativa de I+D+i de la sociedad pública dependiente del Ministerio de Fomento, por la que se aprovecha la energía que genera el frenado de los trenes. Adif asegura es que es titular de los derechos de propiedad industrial de las 'ferrolineras', que están "protegidos" en España por una patente y dos marcas, 'Ferrolinera' y 'Ferrolinera Adif'.

El proyecto 'Ferrolinera' presenta un importante potencial de desarrollo e implantación que contribuirá a impulsar el uso del vehículo eléctrico y la mejora de la sostenibilidad medioambiental, gracias a la posibilidad de instalar puntos de carga en la red ferroviaria española, que cuenta con 13.000 km de extensión y más de 1.500 puntos susceptibles de aprovechamiento por el sistema.

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Infraestructura ferroviaria de la compañía en España. Fuente: Adif

El sistema consiste en aprovechar la energía eléctrica procedente de las subestaciones eléctricas que alimentan la catenaria, almacenar la energía limpia generada mediante la aplicación del frenado regenerativo de los trenes, y sumarla a la energía fotovoltaica recogida en las marquesinas de los aparcamientos de algunas estaciones, dotadas de paneles fotovoltaicos. Según la compañía, las posibilidades de despliegue son enormes, “hay más de 1.500 localizaciones posibles en otras tantas dependencias de Adif”.

Este proyecto potencia la intermodalidad entre distintos modos de transporte, al incorporar el vehículo eléctrico al espacio de influencia de las instalaciones ferroviarias. Adif asegura que este proyecto ha captado la atención del sector privado, “algunas empresas han mostrado su interés en obtener licencias de explotación”.

El sistema está formado por tres elementos principales: un convertidor electrónico de potencia para conexión a catenaria; un sistema de almacenamiento, empleado para optimizar los ciclos de carga; y un punto de recarga para carga lenta y rápida. También se ha dotado a la 'Ferrolinera' de una planta de generación de energía eléctrica fotovoltaica, de forma que existan otras fuentes de energía renovables.

En primer lugar, el tren emite una energía de 25 kWh en el proceso de frenado, que se devuelve a las catenarias a través del convertidor. Esa energía alimenta el sistema de almacenamiento, que consta de un motor y un volante de inercia, que comienza a acelerarse hasta alcanzar una velocidad nominal de 6.500 revoluciones por minuto.

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Sistema de transformación de la energía a través de las catenarias. Fuente: Adif

Al llegar a ese punto, el motor recibe la orden de descarga y pasa a convertirse en un generador, que puede suministrar energía directamente al vehículo eléctrico a través del punto de carga o devolverla a la catenaria. Este proceso conforma una red eléctrica inteligente, ya que la orden de descarga del motor se controla a través de un gestor.

El proyecto está pensado para usuarios que dejen estacionado su vehículo eléctrico entre 8 y 12 horas en alguna de las más de 1.500 estaciones que Adif tiene en España. De hecho, la compañía especifica que se ofrecerá la recarga lenta, aunque añade que también podrá disponer la recarga rápida –en menos de una hora– para aquellos usuarios que lo requieran. La ferroviaria estima que, si la energía de frenado de un tren eléctrico es de 25 kWh y cada uno produce 180 procesos al día, se podrían cargar 100 coches con esa energía.

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Funcionamiento del sistema de almacenamiento mediante volante de inercia. Fuente: Adif

La recuperación de la energía de frenado en los 13.000 kilómetros de líneas de los que dispone Adif permitirá un ahorro energético del 8%. Las estimaciones de la compañía señalan que, si este sistema se hubiera puesto en marcha en 2007, habría supuesto un ahorro de 170 GWh. O lo que es lo mismo, se habrían evitado lanzar hasta 4.400 toneladas de CO2 en dicho año.

Energía del frenado de los trenes

En esta línea, Adif ha aprobado licitar un contrato para implantar sistemas de recuperación de energía del frenado de los trenes en seis subestaciones de la red ferroviaria.

El proyecto, estimado en 7,03 millones de euros, se instalará en cuatro subestaciones de Madrid, las de Tres Cantos, Alcalá de Henares, Pinto y Leganés, y otras dos de Barcelona, las de Granollers y Castelbilball.

La instalación de recuperadores en estas instalaciones se suma a las que ya se colocan en otras también de Madrid (en las subestaciones eléctricas de Getafe y Alcorcón), de Vizcaya, Cantabria y Barcelona, que forma que ya suponen un total de doce.

Al igual que en estas, los trabajos del nuevo contrato también cuentan con ayudas del Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE).

Adif calcula que el conjunto de todos estos recuperadores de energía del frenado de los trenes permitirán un ahorro de 19 gigavatios a la hora (GWh) de energía, además de un ahorro de emisiones de 4.400 toneladas de CO2 al año.

En las líneas AVE, en las que los trenes se alimentan con corriente alterna, el sistema ya devuelve la energía del frenado a la red eléctrica de manera natural.

No obstante, en la red convencional, como utiliza corriente eléctrica continua, esta devolución de energía no es automática y, para que no se pierda, es preciso instalar los referidos recuperadores.

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