Híbridos y Eléctricos

DECLARACIONES DEL INGENIERO JEFE DE LA MARCA

Toyota se reafirma en su apuesta por el hidrógeno a pesar de que el eléctrico parece imponerse

Toyota se reafirma en su apuesta por un futuro con vehículos propulsados por pilas de combustible de hidrógeno que emiten solo vapor de agua.

El Toyota Mirai, un coche motivado por pila de combustible, se reabastece con hidrógeno para generar electricidad.
El Toyota Mirai, un coche motivado por pila de combustible, se reabastece con hidrógeno para generar electricidad.

El fabricante de automóviles japonés Toyota continúa con su estrategia tecnológica años después de ser pioneros en comercializar el Prius, el primer modelo híbrido en el mercado. En esta línea, la marca ha anunciado que está apostando con firmeza por el futuro de los coches propulsados por pilas de combustible de hidrógeno que solo emiten vapor de agua.

Para 2025, Toyota pretende electrificar cada vehículo de su fabricación con algún tipo de opción híbrida. Sin embargo, sus objetivos van más allá, ya que considera que los automóviles eléctricos con batería no son la única opción para alcanzar una propulsión limpia o de cero emisiones. Según Andrew Lund, ingeniero jefe de la marca, la tecnología de pila de combustible de hidrógeno es el sistema de propulsión con la energía más limpia que se puede llevar a bordo de un vehículo.

Por ello, Toyota, además de su apuesta por la electrificación, ha anunciado una segunda generación de camiones de combustible de hidrógeno con un alcance de casi 500 kilómetros y prácticamente sin emitir ningún ruido. Se trata de una continuación de la primera versión del tráiler de hidrógeno presentado en abril de 2017.

“Desarrollar y refinar las pilas de combustible es un proceso sin emisiones y que no requiere de baterías pesadas que tarden mucho tiempo en recargarse” ha explicado Lund. “Además, suponen una mejor opción para negocios comerciales como el transporte por carretera”.

A largo plazo, Toyota tiene como meta eliminar las emisiones de CO2 de sus instalaciones en el puerto de Long Beach, California, para el año 2050. Asimismo, planea desarrollar autobuses con pila de combustible durante los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Tokio en 2020.

Las perspectivas de Toyota con respecto a las ventas del Mirai, el vehículo de pila de hidrógeno lanzado en EE.UU. a finales de 2015, son optimistas. La compañía estima que se venderán 30.000 unidades por año después de 2020. Así, afirma que “hay un papel en el futuro para los vehículos eléctricos de batería pero también hay un papel para el hidrógeno”.

Estos vehículos se enfrentan al desafío de las infraestructuras, principalmente por las estaciones de servicio. Lund considera que “es una cuestión de voluntad” y que “la presión se disparará a medida que vayan apareciendo más estaciones”.

A pesar de la estoica defensa que hace de los propulsores eléctricos a hidrógeno, Toyota tiene en marcha numerosos proyectos en los que el vehículo eléctrico a baterías es el protagonista. La marca japonesa, la cual hace poco conocimos que es el fabricante de automóviles que más patentes relacionadas con el coche eléctrico tiene registradas, también apostará por los camiones eléctricos a batería a través de la filial Hino y por los coches eléctricos e híbridos enchufables con la apertura de una nueva fábrica en China.

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