Híbridos y Eléctricos

COMPLETAMENTE RECICLABLE

Baterías de litio-carbono, o cómo recargar vehículos eléctricos en sólo 90 segundos

Actualmente puede parecernos tecnología de ciencia ficción, pero ya se ha presentado un primer prototipo de una batería para vehículos eléctricos que incorpora la tecnología de litio-carbono, la cual será capaz de realizar una recarga completa en apenas 90 segundos.

La nueva tecnología de litio-carbono da como resultado cargas ultra rápidas
La nueva tecnología de litio-carbono da como resultado cargas ultra rápidas

Ya se ha presentado en sociedad un primer prototipo que pretende llevar a cabo la recarga de un vehículo eléctrico de forma ultra rápida, de cara a competir directamente con el tiempo que demora repostar un coche de combustión convencional. A priori, esto podría parecer que aún está lejos de llegar a la vida real, pero dado que ya se ha mostrado oficialmente, podríamos estar hablando de que, en apenas unos años, podríamos llegar a disfrutarlo en nuestro día a día. Esto eliminaría por completo el miedo o el rechazo que todavía existe hacia el coche eléctrico, y más especialmente, hacia los tiempos de demora de la recarga. 

Para obrar el milagro, desde Mahle Powertrain y Allotrope Energy han hecho una combinación de los beneficios de los supercondensadores y las baterías de iones de litio clásicas. El resultado de esta unión ha dado como producto un nuevo tipo de tecnología, la cual se ha denominado como litio-carbono. Esta tiene como factores a resaltar la capacidad de recarga casi instantánea, pero también la facilidad de reciclaje completo. 

Desde el acuerdo alcanzado entre ambas firmas, consideraron que este tipo de batería podría usarse a la perfección sobre una pequeña moto eléctrica urbana, ya que sería el vehículo ideal para llevar a cabo la entrega y reparto como comida y demás pedidos online, ya que incorporando una pequeña batería equipada con la tecnología de litio-carbono, podría realizar la recarga en apenas 90 segundos, sin perjudicar el peso o la dinámica de la misma por culpa de instalar una batería de mayor volumen.

Esta tecnología de litio y carbono de Allotrope Energy ofrece una densidad de energía que, aunque no es precisamente destacable (60 Wh/kg), sí es capaz de conservarla en el tiempo a pesar de las múltiples recargas ultra rápidas, algo que a las baterías actuales de iones de litio le pasaría factura con bastante rapidez. Dicha batería está formada por un ánodo de batería de alta velocidad y un cátodo de estilo condensador eléctrico de doble capa de alta capacidad (EDLC), con ambos elementos separados por un electrolito orgánico.

El resultado de todo esto es una composición que no se deteriora con el paso de los ciclos de recarga, ni sufre los efectos de la degradación térmica que sí sufren las actuales baterías de iones de litio. Los resultados de su estudio han dado lugar a unos datos de alta estabilidad hasta a temperaturas elevadas, por lo que es posible llevar a cabo un suministro de alta corriente y recarga rápida, sin necesidad de una refrigeración externa compleja. A todo esto debemos añadir una vida útil de más de 100.000 ciclos de carga, es decir, una cantidad mucho más extensa que la de las baterías actuales. 

Sus materiales han sido especialmente desarrollados en integrados para poder llevar a cabo un reciclaje completo de sus elementos. La eliminación de metales y demás materiales que hacen mucho más difícil su reciclaje ha dado como resultado un dispositivo mucho más eficiente, tanto en su desarrollo como en su posterior reutilización una vez su vida útil haya concluido. 

El proyecto se ideó inicialmente para motos eléctricas de reparto de comida rápida, las cuales se estudiaron y dieron como resultado que un vehículo convencional de este tipo, con una batería de iones de litio convencional de 500 Wh de capacidad y una media de 25 kilómetros de autonomía, requeriría de una recarga a mitad de turno, que si se lleva a cabo de forma rápida, tardaría al menos 30 minutos en realizar. Además, este tipo de carga reduce drásticamente la vida útil de la misma, debiéndose sustituir cada uno o dos años. Finalmente, el paquete de batería de litio-carbono ha dado como resultado que una moto de similares prestaciones, con una batería de este nuevo tipo sometida a una recarga de 20 kW de potencia, demorará su tiempo en apenas 90 segundos. Algo que, continuando con el ejemplo anterior, podría llevar a cabo entre entrega y entrega. 

Aún no se conoce fecha de fabricación ni siquiera cuándo podremos empezar a ver este tipo de batería saliendo de una cadena de fabricación en serie, lo que sí sabemos, es que esta puede llegar para dar solución a muchos de los requerimientos del público e interesados mayoritarios por los vehículos eléctricos. 

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