El remolcador eléctrico más grande del mundo utiliza baterías de metanol con una capacidad energética de 6.000 kWh que duran 10 años

El Svitzer Balder incorpora un sistema de almacenamiento energético de 6 MWh y puede operar el 90 % del tiempo en modo eléctrico.

Svitzer Balder
El Svitzer Balder ya está listo para empezar a operar.
04/05/2026 10:30
Actualizado a 04/05/2026 10:30

La electrificación del transporte no es algo exclusivo del terrestre. Aunque incorporar mecánicas eléctricas o híbridas en aeronaves es problemático por cuestión de peso, el transporte marítimo es una industria en la que estas tecnologías tienen un enorme potencial para conseguir una movilidad más limpia. Ahora, la industria da un paso más en esa dirección con el remolcador eléctrico más potente del mundo.

Desarrollado en el astillero turco Uzmar para el operador Svitzer y equipado con tecnología de la compañía AYK Energy, este barco marca un hito en la descarbonización del sector naval gracias a una innovadora combinación de baterías de gran capacidad y motores de metanol.

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Los motores de metanol actúan como respaldo para trayectos exigentes.

10 años de vida útil

El remolcador, denominado Svitzer Balder, incorpora un sistema de almacenamiento energético de 6 MWh (equivalente a 6.000 kWh), lo que lo sitúa entre los más avanzados del mundo en su categoría. Esta batería, certificada y desarrollada específicamente para uso marítimo, cuenta con una vida útil estimada de aproximadamente diez años, margen de tiempo suficiente como para que sea rentable la inversión de desarrollo que necesita una embarcación de estas características.

Ya ha completado con éxito sus pruebas en el mar y está preparado para entrar en servicio en el puerto de Gotemburgo, en Suecia. Allí tendrá un trabajo intensivo, en el que realizará más del 90 % de sus operaciones de remolque y asistencia utilizando exclusivamente su sistema eléctrico, lo que permitirá reducir de forma drástica las emisiones contaminantes asociadas a este tipo de embarcaciones. La incorporación de motores de metanol de doble combustible actúa como respaldo, proporcionando autonomía adicional y seguridad operativa en trayectos más exigentes, ya sea porque es necesario recorrer distancias mayores o porque la exigencia del sistema sea mayor al tener que remolcar barcos de dimensiones y pesos superiores a lo habitual.

Desde AYK Energy destacan la importancia de este avance tecnológico en un contexto de transición energética global. Su fundador, Chris Kruger, ha declarado: “AYK está demostrando que la tecnología de baterías está evolucionando y volviéndose más potente, más avanzada y más competitiva. En un momento de precios volátiles del petróleo, la energía de las baterías ofrece un refugio seguro cada vez más atractivo para los operadores de buques”.

Una situación crítica por el precio del combustible

La subida generalizada del precio de los combustibles no es algo que afecte exclusivamente a los coches, ni mucho menos. En medios de transporte pesados, en los que el consumo y los volúmenes empleados son mucho mayores, el impacto de estas subidas es muy superior, así que encontrar soluciones que permitan no depender tanto de ellos supone un alivio económico importante.

Uno de los elementos diferenciales del sistema es el uso de baterías basadas en tecnología de fosfato de hierro y litio (LFP), que ofrecen ventajas significativas frente a otras químicas más costosas y menos seguras. Según Kruger, “este proyecto demuestra una vez más que el LFP puede proporcionar la densidad energética y la potencia que exige la industria a un coste significativamente menor, y que es mucho más seguro que la química NMC, que es más combustible”.

El diseño del remolcador también juega un papel fundamental. Basado en el concepto TRAnsverse desarrollado por Svitzer, está optimizado para operar tanto en puerto como en condiciones cercanas a mar abierto, lo que resulta en altos niveles de eficiencia frente a los remolcadores tradicionales impulsados por motores de combustión.

El Svitzer Balder es solo un ejemplo más de una tendencia creciente en la industria marítima, en la que la demanda de soluciones eléctricas y sostenibles está en pleno auge. AYK Energy ya suministra sistemas de baterías para una amplia variedad de embarcaciones, desde ferris hasta buques de gran tamaño.