Los inventos más inteligentes (y también más absurdos) para convertir tu bicicleta normal y corriente en una eléctrica, sin gastar mucho dinero

El mercado está repleto de artilugios que permiten transformar una bicicleta clásica en una e-bike con asistencia al pedaleo.

bici eléctrica
Convertir una bicicleta en eléctrica es más sencillo de lo que parece.
28/02/2026 12:30
Actualizado a 28/02/2026 12:30

Si tienes una bicicleta convencional acumulando polvo en el garaje y consideras que transformarla en una bicicleta eléctrica sería una opción para volver a darle uso, seguramente hay un problema que te haga dudar de hacerlo realidad: el precio que cuesta un kit de conversión. Aunque son más baratos que comprar una bici eléctrica nueva, es cierto que pueden no ser para todos los bolsillos. Por suerte, hay fabricantes y empresas que han lanzado al mercado soluciones menos ortodoxas, pero igualmente interesantes y que no implican gastar mucho dinero

En estos últimos años han visto la luz multitud de inventos, gadgets y kits pensados para hacerlo posible, algunos parecen salidos de la ciencia ficción y otros son tan sencillos que cuesta creer que a nadie se le ocurriera antes, pero todos tienen en común la intención de ayudarte a pedalear menos y no cansarte tanto al manillar.

Pedaleo asistido a coste reducido

Uno de los propuestas más conocidas y populares en los últimos años es la rueda eléctrica completa que sustituye la rueda original por una con motor y batería integrados. Este tipo de solución, ejemplificada por sistemas como GeoOrbital, permite reemplazar la rueda delantera o trasera por otra que incorpora ya todo el sistema eléctrico dentro del propio aro. La idea es tan simple como eficaz: se desmonta uno de los ejes de la bicicleta, se monta la nueva rueda y, en cuestión de minutos, se convierte en un e-bike con asistencia eléctrica instantánea. Suelen tener un motor montado en el interior, ofrecen asistencia al pedaleo y se recargan fácilmente cuando no las utilizas.

 

Otra alternativa es el kit de conversión por fricción, como el Rubbee Drive. En lugar de cambiar una rueda entera, este dispositivo se fija en la bicicleta y transmite la potencia eléctrica al neumático mediante un pequeño rodillo que también hace de motor. El sistema puede alcanzar velocidades moderadas y ofrece una autonomía decente para desplazamientos urbanos, pero por debajo del promedio. A cambio, su atractivo principal es que no requiere herramientas complicadas ni modificaciones permanentes en la bicicleta: se engancha y se puede quitar con facilidad, lo que lo convierte en una opción bastante asequible y práctica, sin complicaciones.

"Clips" para las ruedas

Otro dispositivo interesante es BikeOn, un kit de conversión inteligente que transforma cualquier bicicleta convencional en una e-bike sin necesidad de modificar el cuadro ni usar herramientas. Su motor ofrece 250 W en Europa (hasta 750 W en versiones para EE. UU.), acompañado de una batería de 250 Wh con diseño tipo “botella de agua”, para colocarla precisamente en el portabotellas, y celdas LG, que proporciona una autonomía de hasta unos 30 km por carga. El sistema incorpora varios sensores que ajustan la asistencia según el pedaleo y la unidad pesa apenas alrededor de 1,7 kg sin batería.

Hay opciones que son todavía más minimalistas y ocupan bastante menos. Un ejemplo es el producto de Swytch, que puede dar hasta casi 100 kilómetros de autonomía con una sola carga y se instala en pocos minutos.

Siguiendo esa línea, existen dispositivos que se basan en anclarse a la rueda delantera o trasera para convertirla en un motor eléctrico portátil. Un ejemplo claro es CLIP, que consiste en una unidad de propulsión de fricción que se fija a la rueda y transmite potencia al neumático mediante un rodillo motorizado que ofrece asistencia eléctrica pudiendo alcanzar velocidades de hasta 24 km/h y con autonomía de hasta 24 kilómetros.