Hitachi Construction Machinery ha dado un paso decisivo en la electrificación de la maquinaria pesada con la presentación de la Hitachi ZX135-7EB, una excavadora eléctrica de 13 toneladas diseñada para trabajar en condiciones reales sin interrupciones.
Lejos de ser un prototipo, este modelo está preparado para operar desde ya en obras exigentes, con un objetivo claro: sustituir progresivamente a las tradicionales máquinas diésel que han dominado el sector durante décadas.
El gran problema resuelto: autonomía infinita

Uno de los mayores obstáculos de la maquinaria eléctrica siempre ha sido la autonomía. Hitachi lo ha solucionado con un sistema de doble modo que cambia las reglas del juego.
La ZX135-7EB combina una batería de iones de litio de 198 kWh con la posibilidad de conectarse directamente a la red eléctrica mediante cable. Esto permite trabajar en modo autónomo durante tareas normales y, al mismo tiempo, mantener la operación continua cuando está enchufada, sin necesidad de parar para recargar.
En la práctica, esto se traduce en algo clave para el sector: la máquina puede operar durante jornadas completas o incluso 24 horas seguidas, algo impensable hasta ahora en equipos eléctricos de este tamaño.
Mismo rendimiento, menos costes

Otro de los puntos fuertes es que no hay sacrificios en rendimiento. La excavadora mantiene un nivel de potencia y capacidad de trabajo equivalente a su versión diésel, lo que elimina una de las principales barreras para su adopción.
A esto se suma una reducción significativa de los costes de mantenimiento, al eliminar componentes complejos asociados a los motores de combustión. Además, el sistema permite monitorizar en tiempo real el estado de la batería y el rendimiento, facilitando la gestión de flotas.
Pensada para las ciudades del futuro
La ZX135-7EB cobra especial sentido en entornos urbanos, donde las restricciones sobre ruido y emisiones son cada vez más estrictas. Al ser completamente eléctrica, elimina las emisiones directas y reduce notablemente el impacto acústico.
También incorpora sistemas de seguridad avanzados, como una visión panorámica de 270 grados mediante cámaras, que mejora la operativa en espacios reducidos y aumenta la seguridad en zonas densamente pobladas.
Una estrategia global hacia la electrificación
El lanzamiento de este modelo no es un hecho aislado. Hitachi está desplegando una gama completa de maquinaria de cero emisiones, desde equipos compactos hasta soluciones de mayor tamaño como esta excavadora.
Además, la compañía ya explora alternativas como el hidrógeno para futuras generaciones de maquinaria, lo que demuestra que la transición energética en el sector de la construcción está acelerándose.
Un punto de inflexión para la industria
La llegada de máquinas como la Hitachi ZX135-7EB marca un cambio profundo en la industria. La electrificación ya no es una promesa lejana, sino una realidad operativa que ofrece ventajas claras: menor impacto ambiental, reducción de costes y mayor eficiencia.
El dominio del diésel en la construcción empieza a tambalearse. Y esta vez, el cambio parece imparable.