En un momento en el que buena parte de la industria mira a los híbridos como red de seguridad, Polestar tiene claro qué camino seguir. Michael Lohscheller, consejero delegado de la firma sueca, ha lanzado un mensaje tan simple como contundente al cerrar la puerta a esa tecnología en Europa y reafirmar que el futuro de la marca seguirá ligado exclusivamente a los eléctricos puros.
La declaración no es menor, porque llega en plena fase de reconstrucción para una compañía que ha tenido que combinar crecimiento comercial, ajustes internos y una fuerte presión financiera. En declaraciones recogidas por Autocar, Lohscheller respondió con un rotundo cuando se le preguntó si Polestar lanzará un híbrido, y remató su postura defendiendo que la marca seguirá sin emisiones en su oferta.

Polestar se la juega a una sola carta
Lohscheller aterrizó en el cargo en octubre de 2024 para sustituir al fundador Thomas Ingenlath, con la misión de enderezar el rumbo de una marca que nació como firma independiente bajo el paraguas industrial de Volvo y Geely y que se ha presentado desde el principio como un fabricante de prestaciones eléctricas, diseño escandinavo e innovación.
El punto de partida no era sencillo. Polestar cerró 2024 con una pérdida neta de 2.049,9 millones de dólares, después de perder 1.181,9 millones en 2023 y 479 millones en 2022. A esa secuencia se sumó otra pérdida neta de 1.193,1 millones de dólares en el primer semestre de 2025, una cifra que retrata bien hasta qué punto la rentabilidad sigue siendo la gran asignatura pendiente de la compañía.
Pese a ello, el relato de Polestar ya no es solo el de una marca que quema caja. También empieza a ser el de una empresa que intenta demostrar tracción comercial. La propia compañía cerró 2025 con 60.119 coches vendidos en todo el mundo, un 34% más que en 2024, en el que fue su mejor ejercicio comercial hasta la fecha.

Europa está siendo el eje de esa recuperación. Reuters explicó en febrero que el giro de Polestar hacia el mercado europeo y hacia una red de ventas más tradicional, apoyada en más puntos físicos y socios comerciales, ayudó a la marca a superar las 60.000 unidades anuales. Esa tendencia ha seguido viva en 2026, porque Polestar anunció el 9 de abril unas ventas de 13.126 coches en el primer trimestre, un 7% más interanual, con 230 puntos de venta operativos, frente a 154 un año antes.
Polestar anunció en febrero la mayor ofensiva comercial de su historia, con cuatro lanzamientos previstos en tres años. El calendario incluye el arranque de entregas del Polestar 5 en verano de 2026, una nueva variante del Polestar 4 en el cuarto trimestre de ese mismo año, la nueva generación del Polestar 2 a comienzos de 2027 y el futuro Polestar 7 en 2028.
Ese último modelo será especialmente importante. Polestar ha confirmado que el Polestar 7 será un SUV compacto premium y que se fabricará en Europa, un movimiento que encaja con su intención de ganar volumen en el corazón del mercado eléctrico europeo y, al mismo tiempo, reforzar una huella industrial menos expuesta a tensiones geopolíticas y arancelarias. La propia marca sostiene que ese segmento de SUV compactos representó aproximadamente un tercio del volumen total de eléctricos de batería en Europa en 2025.
Mientras otros fabricantes intentan cubrirse con varias tecnologías a la vez, Polestar quiere diferenciarse precisamente por no dispersarse. En Autocar, el directivo defendió que sumar híbridos a la ecuación solo añadiría complejidad y consumo de recursos, justo cuando la empresa necesita simplificar, acelerar y concentrar su inversión en una gama eléctrica más amplia y más rentable.
Esa visión también tiene una dimensión estratégica. Polestar se sigue definiendo como una marca premium, no de lujo, y quiere crecer en segmentos de mayor volumen sin renunciar a esa imagen. De ahí que el foco esté puesto en ampliar cobertura de mercado y red comercial, no en rebajar el discurso eléctrico de la marca. La compañía prevé crecimiento de doble dígito bajo en volumen durante 2026 y una expansión adicional de su red minorista del 30%.
