Electrificar una furgoneta de reparto urbano y hacer lo mismo con un camión que recorre cientos de kilómetros cada día son dos problemas muy distintos. En el transporte pesado, disponer del vehículo es solo una parte de la ecuación: la infraestructura de carga, los tiempos de parada y la capacidad de mantener rutas internacionales condicionan directamente su viabilidad.
CATL y DHL quieren trasladar esa transición a una escala mucho mayor en Europa. Las dos compañías han firmado un nuevo memorando de entendimiento que amplía la colaboración iniciada en 2024 y que utilizará la red logística de DHL como base para desarrollar corredores de transporte eléctrico, probar infraestructura energética y poner en marcha proyectos con fabricantes de vehículos industriales.

DHL pondrá las rutas y CATL quiere construir todo el ecosistema alrededor
El planteamiento parte de identificar trayectos en los que exista suficiente actividad logística como para concentrar vehículos eléctricos e infraestructura. A partir de ahí se estudiarán soluciones de recarga fija y móvil, sistemas de almacenamiento de energía y nuevos camiones desarrollados junto a fabricantes, con el objetivo de que el modelo pueda reproducirse posteriormente en otros corredores europeos.
En este despliegue participarán también empresas especializadas en diferentes partes de la infraestructura. Quibo Energy trabaja con soluciones móviles de energía; FleetBoost desarrolla equipos que combinan recarga de alta potencia y almacenamiento; y Swaptopus, creada por CATL y Octopus Energy, está centrada en desplegar en Europa estaciones de intercambio de baterías para camiones.
Precisamente el cambio de baterías será una de las tecnologías que CATL y DHL pondrán a prueba. En lugar de mantener el vehículo detenido mientras recupera cientos de kWh mediante un cargador, este sistema plantea retirar el paquete agotado e instalar otro previamente cargado, una alternativa especialmente dirigida a operaciones donde reducir las paradas resulta crítico.
DHL ya está llevando los camiones eléctricos de las pruebas a las rutas reales
La colaboración llega mientras DHL amplía el uso de vehículos pesados eléctricos dentro de su propia red. Este verano, la compañía recibió el primer SuperPanther eTopas 600 fabricado en Europa, equipado con una batería LFP de CATL de 621 kWh, hasta 560 kilómetros de autonomía y una potencia máxima de carga de 660 kW. Tras haber sido probado durante 2025 en Austria, el camión tiene previsto incorporarse este mes a las operaciones de DHL Freight en Países Bajos.

CATL, por su parte, acaba de presentar en la IAA Transportation 2026 su nueva plataforma TECTRANS II para vehículos comerciales, capaz de modificar el número de módulos de batería según la aplicación y alcanzar autonomías máximas anunciadas de 1.000 kilómetros. La compañía plantea ahora unir estas baterías, la infraestructura de carga, el almacenamiento y el intercambio de paquetes dentro de un mismo modelo operativo junto a DHL.
El acuerdo se integra además en la estrategia de DHL para alcanzar las cero emisiones netas relacionadas con su actividad logística en 2050. El grupo cuenta ya con alrededor de 1.700 vehículos de bajas emisiones dentro de DHL Freight y, solo en Alemania, Deutsche Post dispone de 40.000 vehículos eléctricos de reparto. El siguiente frente señalado por la propia compañía es precisamente reducir las emisiones del transporte pesado por carretera.