En los últimos años los cambios más importantes en la movilidad no han venido por la aparición de los coches eléctricos, si no por la llegada masiva de nuevas formas de movilidad urbana, especialmente los patinetes eléctricos, que han saturado las ciudades y han acabado obligando a la Dirección General de Tráfico a introducir diversos cambios, entre ellos una actualización del catálogo de señales que están presentes en las carreteras. Una de las novedades más recientes es la señal R-118, una de las menos conocidas por los conductores, que puede resultar algo confusa y acarrear sanciones de hasta 200 euros.
La señal entró en vigor el 1 de julio de 2025 como parte de una actualización normativa destinada a ordenar la convivencia entre vehículos tradicionales y los llamados vehículos de movilidad personal (VMP). Ese es uno de los puntos clave a los que hay que prestar atención: aunque por su imagen muchos la asocian directamente con los patinetes eléctricos, lo cierto es que su alcance es más amplio: afecta a cualquier tipo de VMP, incluyendo hoverboards, monociclos eléctricos o segways, entre otros.

No solo patinetes eléctricos
La R-118 es una señal de prohibición de diseño clásico: un círculo con borde rojo y fondo blanco en cuyo interior aparece el pictograma de un patinete. Su significado no es claro: aunque prohíbe la circulación de vehículos de movilidad personal en la vía donde está instalada, el hecho de que en la imagen aparezca un patinete eléctrico hace que muchos crean que solo afecta a estos, no a otros VMP, así que pueden acabar siendo multados por no saber exactamente lo que significa la señal.
En realidad no introduce una norma nueva, sino que aplica una que ya existía de una forma mucho más visible que antes. Hasta ahora, muchas de las restricciones a los patinetes dependían de ordenanzas municipales o de normas generales de las que muchos usuarios ni siquiera sabían que existían. Con la R-118, ahora los ayuntamientos pueden señalar de forma explícita qué calles quedan vetadas para estos vehículos, algo que ya están empezando a hacer algunas ciudades y que busca eliminar las dudas: si la señal está presente, no hay interpretación posible.
200 euros de sanción
El incumplimiento de esta señal puede conllevar multas de hasta 200 euros, una sanción que se enmarca dentro de las infracciones por no respetar la señalización de tráfico. Normalmente se aplica esa sanción económica y, en algunos casos, puede implicar la retirada de hasta cuatro puntos de carnet (como con semáforos, ceda el paso y stop), pero los usuarios de VMP no disponen de carnet, así que solo se aplica la multa monetaria.
Esta señal no afecta al resto de vehículos. Es decir, coches, motos o bicicletas pueden seguir circulando con normalidad en las vías donde esté instalada, salvo que exista otra señal que lo prohíba. La R-118 es una herramienta específica para gestionar la movilidad urbana en zonas donde la presencia de patinetes puede generar riesgos y su aparición responde al crecimiento exponencial de estos vehículos en los últimos años, ya que en España ya circulan millones de patinetes eléctricos.
Su implantación será progresiva. No aparecerá de golpe en todas las ciudades, sino que cada ayuntamiento decidirá dónde instalarla en función de sus necesidades. Así, su presencia irá aumentando con el tiempo, y es probable que en los próximos meses se vuelva cada vez más habitual en entornos urbanos.

