Uno de los grandes argumentos del Kia EV3 aparece antes incluso de comenzar un viaje. Su versión equipada con la batería de 81,4 kWh homologa hasta 605 kilómetros de autonomía en ciclo combinado WLTP, mientras que la alternativa con batería de 58,3 kWh alcanza los 430 kilómetros. Dos cifras que permiten afrontar desplazamientos largos reduciendo considerablemente la dependencia de los puntos de recarga.
Pero viajar en coche eléctrico no consiste únicamente en tener una batería grande. También entran en juego la planificación de la ruta, las paradas, el aparcamiento al llegar al destino o la posibilidad de disponer de información útil sin distraerse de la conducción.
Precisamente ahí es donde Kia quiere que el EV3 marque diferencias. El fabricante ha acompañado su autonomía con diferentes tecnologías destinadas a simplificar el uso diario del vehículo y hacer que el conductor tenga que preocuparse cada vez menos de estar utilizando un coche eléctrico.

La inteligencia artificial quiere convertirse en un copiloto más
Una de esas herramientas es el asistente de inteligencia artificial disponible en el Kia EV3. Su objetivo es facilitar la interacción con el coche y reducir la necesidad de desplazarse constantemente entre menús para localizar funciones o información.
La propuesta cobra todavía más sentido en un vehículo eléctrico, donde durante un desplazamiento pueden surgir dudas relacionadas con la autonomía disponible, la ruta o las opciones de recarga existentes durante el trayecto.
Kia integra este asistente mediante la actualización 24.2, disponible tanto de forma remota como a través del portal de navegación de la compañía. La idea es que determinadas funciones puedan seguir evolucionando sin necesidad de realizar cambios físicos en el vehículo.

V2L: utilizar la batería para mucho más que conducir
Otra de las posibilidades más prácticas del Kia EV3 es la tecnología V2L, siglas de Vehicle-to-Load. Este sistema permite extraer energía directamente de la batería del coche para alimentar dispositivos eléctricos externos.
En una escapada o unas vacaciones puede convertirse en una herramienta especialmente útil. Desde cargar un ordenador portátil hasta alimentar pequeños electrodomésticos o determinados accesorios durante una parada, el coche pasa a funcionar como una fuente de electricidad portátil.
Una función que amplía las posibilidades del vehículo cuando está estacionado y que puede resultar especialmente interesante en actividades al aire libre, camping, jornadas de trabajo fuera de la oficina o desplazamientos en los que no siempre existe una toma de corriente cercana.
Llegar al destino también forma parte del viaje
La autonomía puede resolver buena parte del trayecto, pero algunos de los momentos más incómodos aparecen precisamente al llegar. Aparcamientos estrechos, centros urbanos desconocidos, garajes de hoteles o zonas turísticas especialmente concurridas pueden complicar las maniobras.

Para estas situaciones, el Kia EV3 puede disponer de un sistema de visión 360 grados que ofrece al conductor una imagen del entorno del vehículo.
No elimina la necesidad de prestar atención, pero sí proporciona más información en espacios reducidos y facilita las maniobras. Una característica especialmente práctica en un SUV compacto diseñado para combinar desplazamientos urbanos con viajes familiares y escapadas fuera de la ciudad.
Más información sin apartar la vista de la carretera
Kia también ha trabajado en reducir las distracciones durante la conducción. El Head-up Display permite proyectar información relevante en el campo de visión del conductor para consultar datos como la velocidad, las indicaciones de navegación o determinados avisos sin tener que desviar continuamente la mirada hacia la instrumentación.

Una solución que cobra importancia durante los trayectos largos, donde pequeñas comodidades pueden ayudar a que la conducción resulte menos fatigante.
A ello se suma Kia Digital Key 2.0 en las versiones que incorporan esta tecnología. La llave digital permite acceder al vehículo utilizando un teléfono móvil compatible y facilita situaciones como compartir el coche entre varios miembros de una familia sin depender siempre de una llave física.
Un habitáculo preparado para pasar muchas horas dentro
Los viajes largos también implican pasar bastante tiempo en el interior del coche. Por eso, el planteamiento del Kia EV3 no se limita únicamente a autonomía y asistentes de conducción.

El SUV eléctrico apuesta por un interior de diseño minimalista, soluciones de conectividad y elementos como una iluminación ambiental configurable que permiten adaptar el ambiente del habitáculo.
Puede parecer un aspecto secundario frente a la batería o la autonomía, pero adquiere importancia durante viajes nocturnos, paradas de descanso o tiempos de espera mientras se realiza una recarga.
El objetivo es que el conductor tenga que pensar menos en la batería
La principal baza del Kia EV3 no está únicamente en poder recorrer hasta 605 kilómetros. Su planteamiento pasa por combinar esa autonomía con una serie de herramientas que reduzcan las pequeñas complicaciones asociadas tradicionalmente a viajar con un coche eléctrico.
Planificar con mayor facilidad, disponer de información durante el recorrido, utilizar la energía de la batería para otros dispositivos, aparcar con mayor tranquilidad o compartir el vehículo desde el teléfono son funciones que buscan simplificar la experiencia.
Y ese puede ser precisamente uno de los pasos más importantes para normalizar el coche eléctrico. Que el conductor deje de organizar cada desplazamiento alrededor de la batería y pueda centrarse simplemente en llegar a su destino.