Ola Källenius difícilmente puede ser acusado de desconocer aquello que hace especial a un buen motor de combustión. Antes de convertirse en CEO de Mercedes-Benz en 2019, el directivo dirigió Mercedes-AMG, estuvo al frente de las operaciones de motores de Fórmula 1 de la compañía en Brixworth y también trabajó como director ejecutivo de operaciones en McLaren durante el programa del Mercedes-Benz SLR McLaren.
Además, él mismo se define como un auténtico ‘petrolhead’. Sin embargo, el máximo responsable de Mercedes asegura haber experimentado una especie de conversión espiritual después de conducir uno de los nuevos deportivos eléctricos de la compañía. El responsable es el Mercedes-AMG CLA 45, cuyo sistema reproduce artificialmente el comportamiento sonoro de un V8, incluyendo petardeos, cambios de marcha virtuales y diferentes sensaciones asociadas a ellos.

“Fue el mejor V8 que había conducido”
Källenius ha hablado sobre ello durante una reciente entrevista realizada mientras conducía el nuevo Mercedes Clase C eléctrico en Finlandia. Al recordar su primera experiencia al volante del CLA 45 eléctrico, utiliza una comparación bastante peculiar: “Cuando conduje por primera vez el CLA 45 con ese sistema, fue como convertirme de nuevo al cristianismo. Fue el mejor V8 que había conducido. Tenía todas las sensaciones de un V8, pero con más potencia y par”.
Evidentemente, bajo el capó del nuevo AMG no existe semejante motor. El sistema de propulsión es completamente eléctrico y Mercedes recurre al software y al sistema de sonido para recrear parte de las sensaciones asociadas tradicionalmente a sus deportivos de combustión. La estrategia es similar conceptualmente a la seguida por coches como el Hyundai IONIQ 5 N, el Porsche Taycan o el Dodge Charger Daytona.
Esta declaración ha llamado especialmente la atención, precisamente, por quién la ha realizado. Källenius no solamente dirige actualmente Mercedes-Benz, sino que conoce desde dentro AMG y la competición. Su carrera profesional incluye algunos de los proyectos más estrechamente vinculados con los grandes motores de combustión de la compañía alemana. Pero Mercedes considera que el automóvil de altas prestaciones está cambiando y quiere convencer precisamente a ese tipo de cliente que puede contemplar con escepticismo un deportivo eléctrico.

“Para los aficionados tradicionales es como aprender un nuevo idioma”
Källenius reconoce que existe una barrera evidente. Durante décadas, los aficionados han valorado características como el número de cilindros, la cilindrada, el régimen de giro o el sonido de escape. La electrificación sustituye buena parte de estos elementos por otros parámetros tecnológicos. “Para los aficionados tradicionales al automóvil es como aprender un nuevo idioma”. Källenius compara este cambio con las conversaciones que mantenía durante sus años universitarios sobre si un ordenador llevaba un procesador 386 o 486.
Para el directivo, la carrera tecnológica siempre ha formado parte del automóvil. Lo diferente ahora es que hardware y software están mucho más estrechamente relacionados. Precisamente el sistema que permite al CLA 45 eléctrico comportarse acústicamente como un V8 constituye un ejemplo bastante evidente de esta transformación.
“Nuestra intención es hacer crecer de manera desproporcionada la parte de altas prestaciones del negocio”, explica Källenius en su entrevista con Autocar. La división deportiva está desarrollando automóviles sobre plataformas específicas para conseguir las máximas prestaciones. El CLA 45 tampoco será una excepción. El nuevo Mercedes-AMG GT Coupé de 4 puertas completamente eléctrico utiliza igualmente sonidos artificiales inspirados en un V8 y supera los 1.000 CV. Mercedes pretende conservar así una personalidad mecánica reconocible aunque el verdadero motor de combustión haya desaparecido.

Mercedes sabe que el cliente “todavía no está ahí”
El entusiasmo de Källenius con los nuevos AMG eléctricos no significa que Mercedes considere completada la transición. El CEO reconoce que la industria ya ha “doblado la esquina” en materia de electrificación, pero introduce inmediatamente un importante matiz: “El consumidor todavía no está del todo ahí”. Esta realidad explica la estrategia que Mercedes está siguiendo actualmente.
Källenius asegura que la compañía no ha cambiado su objetivo a largo plazo de convertirse en un fabricante exclusivamente eléctrico, pero simultáneamente continuará desarrollando motores de combustión electrificados de alta tecnología mientras exista suficiente demanda. La compañía pretende lanzar 40 modelos en tres años hasta finales de 2027, apoyándose en nuevas arquitecturas eléctricas como MMA y MB.EA y en un creciente número de componentes y sistemas compartidos.