El canciller alemán, Friedrich Merz, ha sorprendido al alinearse parcialmente con Donald Trump en la creciente disputa comercial entre Estados Unidos y Europa.
Merz considera que Washington tiene motivos para sentirse decepcionado con la Unión Europea tras no haberse cerrado el acuerdo arancelario previsto en 2025. Esta situación ha desembocado en una nueva subida de aranceles a los automóviles europeos.
Aranceles del 25% que afectan a toda Europa

La Administración de Donald Trump ha anunciado su intención de elevar los aranceles hasta el 25% para coches y camiones importados desde Europa, una medida que entraría en vigor de forma inminente.
Según Merz, esta decisión no está dirigida exclusivamente contra Alemania, sino contra el conjunto de la Unión Europea. “Quiere apuntar a toda Europa”, ha señalado el canciller.
Un acuerdo fallido que agrava el conflicto
El origen del conflicto se remonta a agosto de 2025, cuando Donald Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pactaron un marco comercial.
Ese acuerdo contemplaba limitar los aranceles al 15% para la mayoría de productos europeos, incluidos los automóviles. Sin embargo, las negociaciones posteriores no han prosperado, en parte por las reticencias dentro del Parlamento Europeo.
Impacto en la industria del automóvil

La subida de aranceles supone un golpe potencial para la industria automovilística europea, especialmente en países exportadores como Alemania, donde el sector tiene un peso clave.
Fabricantes prémium y generalistas podrían ver reducida su competitividad en el mercado estadounidense, uno de los más importantes a nivel global.
Un nuevo episodio en la guerra comercial
Las declaraciones de Friedrich Merz reflejan una postura pragmática ante un conflicto que podría intensificarse en los próximos meses.
El aumento de tensiones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea abre un escenario de incertidumbre para el comercio internacional, especialmente en sectores estratégicos como el automóvil.