BYD cierra un primer y negro trimestre con ‘solo’ 510.000.000 € de beneficio, un 55% menos que lo cosechado hace un año

BYD cierra un complejo primer trimestre del 2026 con una caída del 55% en sus beneficios, impulsada por una agresiva guerra de precios en China y la transición a nuevas mecánicas.

BYD sigue sumando meses en negativo. La rentabilidad en China está por los suelos.
BYD sigue sumando meses en negativo. La rentabilidad en China está por los suelos.
04/05/2026 13:30
Actualizado a 04/05/2026 13:30

El mercado de los vehículos de nueva energía ha despertado con una noticia tan sorprendente como preocupante. BYD, el mayor fabricante de coches eléctricos e híbridos del mundo, ha presentado sus resultados financieros correspondientes al primer trimestre de 2026. Los datos revelan un escenario agridulce, mientras las ventas siguen mostrando músculo, el beneficio neto de la compañía ha sufrido un desplome del 55% en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Este retroceso financiero sitúa las ganancias netas de la empresa en 4.085 millones de yuanes, lo que equivale a unos escasos 510 millones de euros. A pesar de que los ingresos totales crecieron ligeramente hasta alcanzar los 150.225 millones de yuanes (aproximadamente 18.775 millones de euros), la rentabilidad por cada unidad fabricada se ha visto seriamente comprometida por una estrategia comercial extremadamente agresiva en su mercado local. Esta no es la primera vez que BYD muestra síntomas de debilidad. La marca ya se plantea despedir al 10% de su plantilla de más de 1 millón de trabajadores.

La guerra de precios y su impacto en el margen mecánico

byd fabrica
La guerra de precios en China está causando estragos en los balances comerciales.

El principal factor que explica este descenso en los beneficios es la brutal guerra de precios que se libra en China. BYD ha liderado una campaña de descuentos masivos para mantener su cuota de mercado frente a competidores emergentes. Sin embargo, reducir el precio de venta final de modelos clave ha mermado el margen de beneficio operativo. Para contrarrestar esta presión, la marca está acelerando la transición hacia procesos de fabricación más optimizados.

La compañía confía en que la estandarización de sus plataformas eléctricas e híbridas permita reducir los costes de producción a largo plazo. Al unificar componentes mecánicos esenciales, como los inversores y los sistemas de gestión térmica en sus nuevas arquitecturas, BYD busca compensar los menores ingresos por venta unitaria con una mayor eficiencia en sus líneas de montaje, una maniobra crítica para sobrevivir a la deflación del sector en el gigante asiático. En el primer trimestre los ingresos han caído un 11,82% confirmando la mala racha de los meses anteriores.

Expansión internacional e inversión en I+D

BYD Barco
BYD centra cada vez más esfuerzos en la exportación al dejar grandes márgenes de beneficios.

El propio CEO de BYD, Wang Chuanfu, ha advertido de la “etapa de eliminación” que viven la industria automovilística china. Ante la saturación y la baja rentabilidad del mercado interno, BYD ha fijado su mirada en la expansión global como su principal válvula de escape. La estrategia consiste en exportar vehículos de alto valor añadido donde los márgenes son significativamente superiores a los obtenidos en China. Estos son algunos puntos clave de su hoja de ruta internacional:

  • Construcción de nuevas plantas de ensamblaje en Brasil, Hungría y Tailandia.
  • Incremento de la flota propia de barcos de transporte para controlar los costes logísticos mecánicos.
  • Enfoque en modelos premium con especificaciones técnicas superiores para mercados europeos y del sudeste asiático.
  • Optimización de la cadena de suministro de componentes críticos para evitar aranceles elevados.

A pesar de la caída en el beneficio neto, BYD no ha recortado su presupuesto para investigación y desarrollo. Durante este primer trimestre, la inversión en nuevas soluciones mecánicas para baterías y sistemas de propulsión aumentó un 11% hasta un total de 11.300 millones de yuanes, unos 1.412 millones de euros. La marca sabe que su ventaja competitiva reside en su hardware, especialmente en la evolución de su batería Blade y en los nuevos sistemas de carga ultrarrápida.

Un futuro marcado por la eficiencia de costes

BYD Brasil
BYD ha inugurado varias fábricas en el extranjero. La más reciente en Brasil.

BYD, que ya ha fabricado más de 16 millones de vehículos NEV a lo largo de su historia, ha entregado aproximadamente 700.000 unidades en este primer trimestre, lo que supone un 33% menos que en el mismo periodo del año pasado. Entre su amplia gama de productos, sus marcas premium Fang Cheng Bao, Denza y Yangwang vendieron un total de 84.131 unidades, un 60% más, lo que indica una creciente contribución de los segmentos de gama alta.

De cara a lo que queda de 2026, el objetivo de BYD es claro: recuperar el equilibrio financiero sin ceder terreno en el volumen de ventas. La empresa espera que, a medida que sus fábricas en el extranjero entren en funcionamiento, los costes de envío y los riesgos geopolíticos se mitiguen, permitiendo que el beneficio neto vuelva a la senda del crecimiento. Para la segunda mitad de curso se espera que esté operativa la primera fábrica en Hungría, encargada de producir unidades del BYD Dolphin Surf.