El debate sobre la seguridad de la conducción autónoma vuelve a intensificarse tras las recientes declaraciones de Elon Musk. El empresario aseguró que el sistema Full Self-Driving (FSD) de Tesla es hasta “10 veces más seguro” que un conductor humano, llegando incluso a afirmar que podría evitar el 90% de las muertes en accidentes de tráfico a nivel global.
Sin embargo, estas cifras no están respaldadas por datos públicos verificables. Tesla no ha publicado estudios comparativos completos ni análisis revisados por pares que permitan confirmar esa supuesta ventaja en seguridad. Esto ha generado escepticismo entre investigadores y expertos del sector.
Críticas a la metodología de Tesla

Los datos que sí ha compartido Tesla proceden de sus informes trimestrales de seguridad, en los que compara la tasa de accidentes con el sistema activado frente a la media nacional en Estados Unidos. Pero esta comparación ha sido duramente criticada por presentar varias limitaciones.
Entre ellas, destaca que los sistemas como Autopilot o FSD se utilizan mayoritariamente en autopistas, donde el riesgo de accidente es menor. Además, los vehículos de Tesla suelen ser más nuevos y están equipados con tecnologías de seguridad más avanzadas que la media del parque automovilístico.
También influye el perfil del conductor: los propietarios de Tesla tienden a pertenecer a segmentos con menor siniestralidad. A esto se suma un criterio diferente para contabilizar accidentes, ya que Tesla solo incluye aquellos en los que se activan airbags, dejando fuera muchos incidentes menores.
El foco en las demandas judiciales

Otro punto polémico de las declaraciones de Musk es su referencia a las demandas contra Tesla. El empresario sostiene que, incluso si el sistema salva vidas, la compañía seguirá enfrentándose a litigios por los accidentes que no se puedan evitar, que sería el 10% restante.
No obstante, las demandas actuales no giran en torno a fallos inevitables, sino a casos en los que los sistemas de asistencia podrían haber contribuido directamente al accidente. Los demandantes alegan errores en la detección de obstáculos, frenadas inesperadas o incluso una confianza excesiva generada por el propio nombre del sistema, “Full Self-Driving”.
Tesla self-driving saves a lot of lives – the statistics are unequivocal.
— Elon Musk (@elonmusk) April 6, 2026
That doesn’t mean it’s perfect, of course.
Even when we improve safety 10X, saving 90% of the million lives lost in auto accidents every year, Tesla will still get sued for the 10% who did die. The 90%… https://t.co/OrNB1mO5eF
Esta distinción es clave: no es lo mismo no evitar un accidente que provocarlo o influir en este.
Un debate clave para el futuro del automóvil
Mientras empresas como Waymo apuestan por una mayor transparencia en sus datos, Tesla mantiene un enfoque más cerrado. Esto dificulta evaluar con precisión el impacto real de sus tecnologías en la seguridad vial.
El sector del automóvil se encuentra en plena transición hacia sistemas más automatizados, pero la confianza del público dependerá en gran medida de la transparencia y la evidencia científica. Sin datos sólidos, afirmaciones como las de Musk corren el riesgo de ser percibidas más como estrategia de comunicación que como avances reales.