Coches autónomos e inteligencia artificial: los españoles opinan sobre 2 tecnologías que pronto cambiarán la forma de conducir

El Bosch Tech Compass 2026 refleja la opinión de los españoles sobre las dos tecnologías más al alza del sector.

coches autónomos
El 25 % de los españoles considera que los vehículos autónomos serán uno de los avances tecnológicos más importantes para el país.
08/03/2026 09:00
Actualizado a 08/03/2026 09:00

La conducción autónoma apunta a ser la próxima gran revolución del sector de la movilidad. Su llegada se está demorando más de lo esperado y todavía tiene que superar escollos tanto técnicos como legales, pero eso no quita que sea percibida como una de las tecnologías más relevantes para España en los próximos años.

Así lo confirma el Bosch Tech Compass 2026, un estudio internacional que recoge la opinión de más de 11.000 personas en los principales países del mundo sobre cómo perciben la tecnología y su papel en la vida cotidiana. En nuestro país, el 94% de la población asegura conocer los coches autónomos, situándolos entre las innovaciones más reconocidas, solo por detrás de la Inteligencia Artificial (IA), que alcanza un nivel de conocimiento del 97% entre los encuestados, colocándose en primera posición.

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Todavía falta para que esta sea la estampa habitual en carretera.

Los españoles ven el potencial de la conducción autónoma

El interés por la conducción autónoma no se limita al simple reconocimiento, ya que un cuarto de los españoles (25 %) considera que los vehículos autónomos serán uno de los avances tecnológicos más importantes para el país. Este dato varía según grupos de edad y cobra aún más relevancia entre los jóvenes de 18 a 29 años, donde el 31 % cree que la movilidad automatizada será determinante en los próximos años.

A pesar de que en su estado actual dé lugar a incidentes y problemas, la percepción general es que llevará hacia una conducción más segura, eficiente y automatizada. Es más, los españoles le otorgan una mayor relevancia a los coches autónomos que a otras tendencias tecnológicas emergentes, como los robots humanoides en los que marcas como Tesla u otras de origen chino han invertido bastante de manera reciente.

Según las respuestas de los encuestados, esta fascinación por lo que está por venir convive con cierta cautela, ya que el 27 % de los ciudadanos considera que el avance tecnológico se produce a un ritmo demasiado rápido. No es solo algo que se piense en España, si no que este equilibrio entre entusiasmo y prudencia también se observa a nivel global. En términos generales existe un amplio apoyo a la tecnología, pero también hay dudas sobre el impacto real que puede tener y sobre si la sociedad puede adaptarse a la incorporación de estas innovaciones con la misma rapidez.

Stefan Hartung, presidente del consejo de administración de Bosch, señala que “el mundo está atrapado entre el progreso y la cautela sobre su rapidez”. Aunque es algo que se puede aplicar a muchas tecnologías, en el caso de la conducción autónoma es algo que se puede ver. Sobre el papel, cuando todos los vehículos dispongan de un nivel 5 contrastado, las carreteras deberían ser completamente seguras, pero hasta que lleguen ahí, tienen fallos, y mientras convivan con conductores reales, las interacciones suponen un desafío.

La situación en España

En España el 64 % de los ciudadanos reconoce que la tecnología hace su vida más cómoda y el 55 % asegura que facilita su trabajo. La conducción autónoma aparece como un ejemplo de cómo los avances tecnológicos pueden transformar la movilidad diaria, optimizando el tiempo de los conductores, que pueden aprovechar los desplazamientos para dedicarse a otros menesteres, y reduciendo riesgos en carretera.

Por su parte, la Inteligencia Artificial ya forma parte del día a día de los españoles y se ha consolidado como la tecnología más conocida, con un reconocimiento del 97 %. Según el estudio, el 68 % considera que la IA será la tecnología más influyente en los próximos diez años. A pesar de ello, su rápido desarrollo también genera incertidumbre: el 35 % la identifica como la mayor amenaza tecnológica y más de la mitad de la población muestra preocupación por la seguridad de sus datos personales. El temor a los ciberataques, mencionado por el 63 % de los encuestados, es uno de los aspectos más problemáticos cuando se trata con la IA.